"EMPERADOR.- Caballero, ayúdeme, soy el único superviviente del accidente.
ARQUITECTO.- (Horrorizado.) ¡Fi, fi, fi, figa...! (Le mira un momento aterrado y, por fin, sale corriendo. Oscuro.)"
PERSONAJES:
Dependienta.
Mujer.
Otra mujer.
Hombre.
53 personas más, hombres y mujeres.
Estamos en un Centro para exposición y venta de artículos. El lugartiene expositores con piezas de artesanía: cristal, cerámica, figuras, etc. Una chica va a abrir la puerta para que entren 56 personas de un pueblo de España, en viaje organizado. Todos rondan los cincuenta años, y van vestidos de forma similar, las mujeres con bolsos grandes, y los hombres con una cámara de fotos en la mano. Mientras entran, la dependienta les da los buenos días, y cada uno va respondiendo sin decir nada más. Cuando han entrado 32, la mujer número 33 pregunta:
Mujer: ¿Tenéis la jarra de la novia? Es que nos han hablado de ella, y queríamos comprar una.
Todos (volviéndose a la dependienta y al unísono): Sí, sí, jarra de la novia, jarra de la novia.
Dependienta: Sí, claro, pase.
La dependienta les lleva a todos hasta donde se exponen las jarras de la novia, una especie de jarra pequeña con el borde de picos y pintada con flores.
Dependienta: Esta es la jarra de la novia, proviene de Lorca, y se llama así porque en el día de la boda la novia bebe vino en esta jarra y si no se derrama, el matrimonio tendrá felicidad.
Todos observan la jarra con picos y todos quieren una. La mujer que preguntó se lleva dos, y otras personas acaban con las existencias.
Todos: ¿Ya no tienes más jarra de la novia? Vaya… vaya… no hay jarras.
Todos se quedan pensativos sin saber qué hacer, hasta que otra mujer, al fondo, pregunta.
Otra mujer: ¿Y tenéis tarros para poner el perejil? ¿De esos para colgar en la pared?
Todos: Sí… sí… para el perejil… para poner en la pared…
Dependienta: Sí, están aquí.
La dependienta les enseña unos tarros de perejil pequeños, con un lado plano para colgarlos en la pared, y decorados con las mismas flores de otro color. La mujer que ha preguntado se lleva uno, y varios más acaban con las existencias.
Todos: ¿Ya no tienes más tarros? Vaya… vaya… no hay tarros.
Todos se quedan pensativos, sin saber qué hacer, hasta que un hombre al fondo pregunta:
Hombre: ¿Y tarros para el perejil para poner en la mesa, no tendrás?
Todos: Sí, sí, para poner en la mesa, para el perejil.
Dependienta: Sí, los tengo aquí.
La dependienta les enseña unos tarros pequeños, iguales que los anteriores, pero completamente redondos. El hombre compra dos tarros, y varios más acaban también con las existencias de todos los tarros para poner el perejil habidos y por haber.
Todos: ¿Ya no tienes más tarros? Vaya… vaya… no hay tarros.
Todos se quedan pensativos, sin saber qué seguir comprando, hasta que una mujer interviene de repente:
Mujer: ¿Tienes búhos pequeños de cerámica?
Todos: Sí, sí… búhos de cerámica, búhos de cerámica…
Dependienta: Sí, tengo estos de aquí.
La dependienta les enseña unos búhos pequeñitos, de cerámica, unos de color blanco, y otros de color azul oscuro. La mujer se lleva tres, y los demás acaban con las existencias de los búhos.
Todos: ¿Ya no tienes más búhos? Vaya… vaya… no hay búhos.
La escena se repite, acaban con los ceniceros decorados, las bandejas de cristal, y los portavelas. Al final se van todos en grupo con sus compras hechas, la dependienta sonríe al cerrarles la puerta.
SE CIERRA EL TELÓN
Y aunque parezca una obra de Fernando Arrabal o de Samuel Beckett, los acontecimientos ocurrieron en realidad, y los diálogos son veraces. No digo la zona de España de la que procedía el grupo, porque, en el fondo, podrían haber pertenecido a cualquier parte de este país. Y es que el ser humano, cuando va en un viaje organizado, se convierte en un autómata: visitan todos lo mismo, hacen las mismas fotos a las mismas cosas, y compran todos lo mismo. Creedme. Tengo un peluche de un plátano de Canarias que lo demuestra.
domingo, noviembre 05, 2006
jueves, septiembre 07, 2006
La guerra de los mundos
"Pero a través de las enormes distancias espaciales, unas mentes que son a las nuestras como las nuestras a las de las bestias, unos intelectos vastos, fríos y crueles, miraban a la Tierra con envidia, y, lenta pero inexorablemente, fraguaron planes contra nosotros. Entonces, a principios del siglo XX, se produjo la gran revelación."
Hace poco me estaban contando lo de los nuevos planetas del sistema solar. Por lo visto, lo que van a hacer será sacar a Plutón de los planetas actuales, e incluir cuatro más. Uno de ellos se llamará Xeena. Sí, como la princesa guerrera, pero con una e más por problemas legales. Que ya hay que ser friki.
No seré yo quien lo vea mal. A mí me encanta. Si seguimos así, podrían llamar a los otros Krypton, Tatooine, etc. Como molaría estudiarse los planetas del sistema solar de esa forma, y no con los nombres clásicos que nadie acaba recordando en su orden de alejamiento del Sol. Si embargo, si nos estudiamos, por ejemplo, que Xeena va después de Alderaan, seguro que la gente lo recordaría mejor.
Me comentaron también que la NASA cobra un dinero si quieres ponerle nombre a una estrella. La verdad es que como me dijo alguien:
“Puedes ponerle tu nombre a una estrella. La estrella Laura. Y te envían un certificado como que esa estrella se llama así. Lo malo es si después resulta que esa estrella tiene planetas alrededor, y vienen los Laureanos a pedirte daños y perjuicios porque no son felices.”
Pues les tendría que responder que no tengo control sobre sus vidas, pero tampoco tienen la culpa los empleados de Iberia de los retrasos y todo el mundo les grita.
Comprar una estrella para ponerle nombre... no sé yo. Habrá que pensar en las consecuencias. Porque tú le pagas por ponerle nombre, pero ¿y si resulta que descubren en esa estrella una fuente de energía inagotable que no existe en la Tierra, y empiezan a surgir beneficios? ¿Tendría el responsable del nombre algún derecho en beneficios? Claro que no compro el terreno, solo el nombre, pero, si a esa fuente de energía la llaman la Laurita... ¿tendría yo derechos de autor?
Y buscando hoy en una página de videojuegos que no tiene nada que ver con nombrar estrellas de ningún tipo, me he encontrado con algo así:
“Regale una estrella.
Un regalo resplandeciente para el día de la madre o del padre, cumpleaños, Navidad, bodas, San Valentín u otras ocasiones especiales. Por sólo € 69 recibe un Kit Estelar de MYSTAR - Global Star Registry. El kit contiene un certificado firmado que confirma el nombre y las coordenadas astronómicas de su estrella. También obtiene un mapa celeste que muestra la ubicación de su estrella en forma destacada. El kit incluye también un colgante grabado con la constelación de la estrella y sus coordenadas exactas. Puede escoger el colgante como collar o llavero. Inmortalice su propio nombre o el de otra persona entre las estrellas. ¡Un regalo brillante y exclusivo que nunca dejará de complacer!”
Caray, 69 dólares por ponerle nombre a una estrella. Y con la posibilidad de cobrar derechos de autor. ¡Es un chollo!
Salvo por un detalle. Si mi madre se entera de que quiero comprarme una estrella, me diría algo así como “pues a ver dónde la vas a meter, porque en tu habitación no te cabe, y si la pones en el sótano, tu padre se queja”.
A lo mejor no es tan chollo.
Hace poco me estaban contando lo de los nuevos planetas del sistema solar. Por lo visto, lo que van a hacer será sacar a Plutón de los planetas actuales, e incluir cuatro más. Uno de ellos se llamará Xeena. Sí, como la princesa guerrera, pero con una e más por problemas legales. Que ya hay que ser friki.
No seré yo quien lo vea mal. A mí me encanta. Si seguimos así, podrían llamar a los otros Krypton, Tatooine, etc. Como molaría estudiarse los planetas del sistema solar de esa forma, y no con los nombres clásicos que nadie acaba recordando en su orden de alejamiento del Sol. Si embargo, si nos estudiamos, por ejemplo, que Xeena va después de Alderaan, seguro que la gente lo recordaría mejor.
Me comentaron también que la NASA cobra un dinero si quieres ponerle nombre a una estrella. La verdad es que como me dijo alguien:
“Puedes ponerle tu nombre a una estrella. La estrella Laura. Y te envían un certificado como que esa estrella se llama así. Lo malo es si después resulta que esa estrella tiene planetas alrededor, y vienen los Laureanos a pedirte daños y perjuicios porque no son felices.”
Pues les tendría que responder que no tengo control sobre sus vidas, pero tampoco tienen la culpa los empleados de Iberia de los retrasos y todo el mundo les grita.
Comprar una estrella para ponerle nombre... no sé yo. Habrá que pensar en las consecuencias. Porque tú le pagas por ponerle nombre, pero ¿y si resulta que descubren en esa estrella una fuente de energía inagotable que no existe en la Tierra, y empiezan a surgir beneficios? ¿Tendría el responsable del nombre algún derecho en beneficios? Claro que no compro el terreno, solo el nombre, pero, si a esa fuente de energía la llaman la Laurita... ¿tendría yo derechos de autor?
Y buscando hoy en una página de videojuegos que no tiene nada que ver con nombrar estrellas de ningún tipo, me he encontrado con algo así:
“Regale una estrella.
Un regalo resplandeciente para el día de la madre o del padre, cumpleaños, Navidad, bodas, San Valentín u otras ocasiones especiales. Por sólo € 69 recibe un Kit Estelar de MYSTAR - Global Star Registry. El kit contiene un certificado firmado que confirma el nombre y las coordenadas astronómicas de su estrella. También obtiene un mapa celeste que muestra la ubicación de su estrella en forma destacada. El kit incluye también un colgante grabado con la constelación de la estrella y sus coordenadas exactas. Puede escoger el colgante como collar o llavero. Inmortalice su propio nombre o el de otra persona entre las estrellas. ¡Un regalo brillante y exclusivo que nunca dejará de complacer!”
Caray, 69 dólares por ponerle nombre a una estrella. Y con la posibilidad de cobrar derechos de autor. ¡Es un chollo!
Salvo por un detalle. Si mi madre se entera de que quiero comprarme una estrella, me diría algo así como “pues a ver dónde la vas a meter, porque en tu habitación no te cabe, y si la pones en el sótano, tu padre se queja”.
A lo mejor no es tan chollo.
viernes, septiembre 01, 2006
La Historia Interminable: Epílogo
El Viejo escribió y dijo:
“Si la Historia Interminable
se contase a sí misma,
sería sólo un sofisma
este mundo admirable.”
Y la Emperatriz respondió:
“Pero si el héroe llega
y a nosotros se entrega,
brotará una nueva vida.
¡De él depende su venida!”
"¿Por que has dicho que no querias el equipaje?", preguntó su Yo a Lara, "¡tú sí quieres tu equipaje!"
"Pero si eso lo sabe I-ber Ia, no me lo dará nunca", decía Lara a su Yo, “no quiero que ningún dios juegue conmigo”.
“Pues no confíes más en los regalos de los dioses”, le respondía su Yo a Lara.
A la mañana siguiente, los Escogidos llevaron el equipaje a la cueva de Lara. Lo habían encontrado.
En su trono, a I-ber Ia se le había acabado la diversión. Su trono se volvió de una niebla oscura. En sus ojos se marcaron ojeras de aburrimiento. Y se cansó de jugar con Lara. Ya tendría tiempo que jugar con ella en otro momento.
“Si la Historia Interminable
se contase a sí misma,
sería sólo un sofisma
este mundo admirable.”
Y la Emperatriz respondió:
“Pero si el héroe llega
y a nosotros se entrega,
brotará una nueva vida.
¡De él depende su venida!”
"¿Por que has dicho que no querias el equipaje?", preguntó su Yo a Lara, "¡tú sí quieres tu equipaje!"
"Pero si eso lo sabe I-ber Ia, no me lo dará nunca", decía Lara a su Yo, “no quiero que ningún dios juegue conmigo”.
“Pues no confíes más en los regalos de los dioses”, le respondía su Yo a Lara.
A la mañana siguiente, los Escogidos llevaron el equipaje a la cueva de Lara. Lo habían encontrado.
En su trono, a I-ber Ia se le había acabado la diversión. Su trono se volvió de una niebla oscura. En sus ojos se marcaron ojeras de aburrimiento. Y se cansó de jugar con Lara. Ya tendría tiempo que jugar con ella en otro momento.
jueves, agosto 31, 2006
La Historia Interminable: Dos
“Lo que haces y lo que eres
está escrito en caracteres.
Si te acercas con audacia,
¡Ocurrirá una desgracia!
No tendrá un final feliz
Tu carrera, Emperatriz.
Nunca he sido niño yo,
Por eso todo acabó.
Al vivo le está prohibido
Verse muerto como ha sido.”
Pero Lara ignoraba en ese momento lo malvadas que pueden llegar a ser las intenciones de un dios cuando se aburre. Al pasar al lado de los Escogidos que ayudaban a la gente a subir al pájaro de metal, se encendió la alarma. “¿Puede acercarse aquí un momento?”, preguntó uno de los Escogidos. “Claro”, dijo Lara. “Esto no puede ser bueno”, dijo su Yo.
“No creíamos que llegaría a tiempo al pájaro de metal”, continuó diciendo el Escogido, “por eso le reservamos sitio en otro que llegará dentro de cuatro horas". “¡Cuatro horas!”, dijo Lara. “¡No podemos esperar cuatro horas!”, dijo su Yo. “No se precupen”, dijo el Escogido, “pueden subir los dos a este pájaro de metal, pero sus capas, lanzas, y otras cosas que lleven, no podrán subir hasta que llegue el otro pájaro de metal”. “Bueno”, dijo Lara, “cogeremos este y después recogeremos el equipaje”. “Esto no puede salir bien”, dijo su Yo.
Y subieron al pájaro de metal, y viajaron muy deprisa llevados por el dios del viento, y saludaron al dios de las nubes, y bajaron hasta la diosa de la tierra. Lara preguntó a otra de las Escogidas, y respondió a Lara, “Mira si tu equipaje ha venido en este pájaro de metal”. “Pero rellena este papel por si acaso”, intervino el Yo de la Escogida.
El equipaje de Lara y de su Yo no estaba, así que decidieron esperar a que llegara el pájaro de metal que correspondía.
Mientras, I-ber Ia, pensaba sentado en su trono cómo seguir divirtiéndose. No quería aburrirse tan pronto. Así que impidió que el equipaje de Lara y de su Yo fuera en el pájaro de metal que debía. “Esperaremos un poco más”, dijo I-ber Ia en su trono de niebla.
Unas horas después, Lara fue a hablar con los Escogidos para que le dieran su equipaje. Los Escogidos la hicieron esperar, y luego tuvo que esperar un poco más, y cuando esperó otro poco, los Escogidos le dijeron que no podían darle el equipaje, porque no estaba allí. Se había quedado en la T-4 porque alguien pensó en enviarlo en el último vuelo de la noche.
El Yo de Lara lo supo. Supo que era I-ber Ia quien no quería darle el equipaje, y se lo contó a Lara. Después le contó las historias y leyendas que corrían ocultas en rumores sobre I-ber Ia y sus intenciones cuando legó la legión de pájaros de metal a los hombres, sobre los ratos de aburrimiento del dios que solían coincidir cuando los hombres más necesitaban la legión de pájaros.
Lara supo qué hacer.
Fue hasta la Escogida con la que habló sobre el equipaje. “¿Sabes qué?”, empezó a decir Lara, “ya no quiero mi equipaje”. Y se marchó.
está escrito en caracteres.
Si te acercas con audacia,
¡Ocurrirá una desgracia!
No tendrá un final feliz
Tu carrera, Emperatriz.
Nunca he sido niño yo,
Por eso todo acabó.
Al vivo le está prohibido
Verse muerto como ha sido.”
Pero Lara ignoraba en ese momento lo malvadas que pueden llegar a ser las intenciones de un dios cuando se aburre. Al pasar al lado de los Escogidos que ayudaban a la gente a subir al pájaro de metal, se encendió la alarma. “¿Puede acercarse aquí un momento?”, preguntó uno de los Escogidos. “Claro”, dijo Lara. “Esto no puede ser bueno”, dijo su Yo.
“No creíamos que llegaría a tiempo al pájaro de metal”, continuó diciendo el Escogido, “por eso le reservamos sitio en otro que llegará dentro de cuatro horas". “¡Cuatro horas!”, dijo Lara. “¡No podemos esperar cuatro horas!”, dijo su Yo. “No se precupen”, dijo el Escogido, “pueden subir los dos a este pájaro de metal, pero sus capas, lanzas, y otras cosas que lleven, no podrán subir hasta que llegue el otro pájaro de metal”. “Bueno”, dijo Lara, “cogeremos este y después recogeremos el equipaje”. “Esto no puede salir bien”, dijo su Yo.
Y subieron al pájaro de metal, y viajaron muy deprisa llevados por el dios del viento, y saludaron al dios de las nubes, y bajaron hasta la diosa de la tierra. Lara preguntó a otra de las Escogidas, y respondió a Lara, “Mira si tu equipaje ha venido en este pájaro de metal”. “Pero rellena este papel por si acaso”, intervino el Yo de la Escogida.
El equipaje de Lara y de su Yo no estaba, así que decidieron esperar a que llegara el pájaro de metal que correspondía.
Mientras, I-ber Ia, pensaba sentado en su trono cómo seguir divirtiéndose. No quería aburrirse tan pronto. Así que impidió que el equipaje de Lara y de su Yo fuera en el pájaro de metal que debía. “Esperaremos un poco más”, dijo I-ber Ia en su trono de niebla.
Unas horas después, Lara fue a hablar con los Escogidos para que le dieran su equipaje. Los Escogidos la hicieron esperar, y luego tuvo que esperar un poco más, y cuando esperó otro poco, los Escogidos le dijeron que no podían darle el equipaje, porque no estaba allí. Se había quedado en la T-4 porque alguien pensó en enviarlo en el último vuelo de la noche.
El Yo de Lara lo supo. Supo que era I-ber Ia quien no quería darle el equipaje, y se lo contó a Lara. Después le contó las historias y leyendas que corrían ocultas en rumores sobre I-ber Ia y sus intenciones cuando legó la legión de pájaros de metal a los hombres, sobre los ratos de aburrimiento del dios que solían coincidir cuando los hombres más necesitaban la legión de pájaros.
Lara supo qué hacer.
Fue hasta la Escogida con la que habló sobre el equipaje. “¿Sabes qué?”, empezó a decir Lara, “ya no quiero mi equipaje”. Y se marchó.
jueves, agosto 24, 2006
La historia interminable: Uno
“¡Vuelve! ¡Vuelve! ¡Vete! ¡Vete!
Esto no es ningún juguete.
¡No me subas! ¡Vuelve atrás!
¡No podrás llegar jamás!
El camino está cerrado.
Si te encuentras con el viejo,
Tarde llegará el consejo.
Los principios son los fines:
¡Vuelve atrás! ¡No desatines!
Pues si alcanzas la abertura
¡Llegarás a la locura!”
Mucho tiempo después de que I-ber Ia enviase su regalo a los hombres, apareció la protagonista de la siguiente historia. Su nombre vacila en los testimonios orales, pero la mayoría de ellos coinciden en que su nombre era Lara. En la historia, Lara tiene un novio al que llamaremos... Eusebio, y cada año va a pasar unas semanas con él, porque viven a miles de kilómetros de distancia. Como la distancia es tan grande, Lara recurre a la legión de pájaros de metal de I-ber Ia. Desde el principio se acostumbró a utilizar los pájaros de metal para viajar, y en la época de la historia, lo seguía haciendo.
La ida del viaje transcurrió sin mayor problema, porque I-ber Ia había estado muy entretenido unos días antes cuando unos pocos de esos humanos elegidos, a los que llamaremos a partir de ahora los Escogidos, crearon un caos en un aeropuerto llamado El Rat, y el dios había tenido bastante diversión durante algunos días. Pero a la vuelta, I-ber Ia estaba aburrido, y no había como molestar a los humanos para que dejara de estarlo. Algunos dicen que empezó a preparar su travesura meses antes, cuando ordenó construir a los humanos, una monstruosa parada para los pájaros de metal a la que llamaron T-4 en un momento de inspiración en medio de una partida al Hundir la flota. Otros que fue casualidad que Lara pasase por la T-4 ese día. La verdad sólo la poseen los dioses y los humanos nunca la sabremos.
Esa mañana Lara llegó al aeropuerto desde donde iba a salir, y una vez en la puerta por donde se subiría al pájaro de metal, los Escogidos avisaron a Lara de que el pájaro de metal iba a retrasarse un buen rato. “Bueno”, dijo Lara a su Yo “puede que aún lleguemos a tiempo para coger el siguiente avión en la T-4”.
Aquí tengo que hacer un inciso para aclarar algo al lector casual. En la tierra a la que I-ber Ia le gustaba molestar, y en la que transcurre esta historia, todos los humanos tenían un Yo con el que hablar si así lo deseaban. Este Yo tenía conciencia propia, e iba a cada paso con el humano al que pertenecía. Lara solía hablar mucho con su Yo, y a veces le preguntaba cosas, pues resultaba que su Yo era más inteligente que ella misma.
Cuando llegó el pájaro de metal, y se posó dando uno de sus estridentes gritos, subió a él, y se dirigió al sitio que los Escogidos le habían asignado. “Bueno, Yo, ya estamos subidos. Con un poco de suerte, llegaremos a tiempo". Y llegaron a tiempo, pero I-ber Ia le tenía preparada otra cosa. Al llegar a la T-4, Lara se dio prisa. Pasó por entre la gente, corrió por los pasillos hasta llegar a un panel donde los Escogidos informaban de la localización del siguiente pájaro de metal al que tenía que subir.
“Puerta J44”, dijo Lara a su Yo. “No debe estar muy lejos. Si corro, llegaré a tiempo.”
Y corrió. Corrió tanto como le daban sus fuerzas. Corrió por pasillos, subió escaleras que se movían solas, bajó otras que no lo hacían, y llegó a unas puertas de cristal que le impedían el paso.
“¿Qué es esto, Yo?”. Yo no sabía qué responder. Nunca había visto algo así en un aeropuerto. “Parece que hay que esperar aquí. Creo que van a utilizar algo que los Escogidos llaman Metro, para llevarnos a la puerta J44”.
Dos minutos después, llegó un enorme gusano de metal, y dejó entrar en su interior a Lara, su Yo, y varias personas más. El gusano avanzó muy rápido por túneles que había ido cavando con el tiempo. Cuando se detuvo, Lara volvió a ponerse en marcha y siguió corriendo. Volvió a recorrer otros pasillos, subió otras escaleras que no se movían, bajó algunas que sí lo hacían, y corrió y corrió hasta ver la puerta J44 a lo lejos.
Había una cola enorme de personas que iban a coger ese pájaro de metal, y Lara pensó, “Bien, hemos llegado a tiempo”.
Y técnicamente tenía razón.
Esto no es ningún juguete.
¡No me subas! ¡Vuelve atrás!
¡No podrás llegar jamás!
El camino está cerrado.
Si te encuentras con el viejo,
Tarde llegará el consejo.
Los principios son los fines:
¡Vuelve atrás! ¡No desatines!
Pues si alcanzas la abertura
¡Llegarás a la locura!”
Mucho tiempo después de que I-ber Ia enviase su regalo a los hombres, apareció la protagonista de la siguiente historia. Su nombre vacila en los testimonios orales, pero la mayoría de ellos coinciden en que su nombre era Lara. En la historia, Lara tiene un novio al que llamaremos... Eusebio, y cada año va a pasar unas semanas con él, porque viven a miles de kilómetros de distancia. Como la distancia es tan grande, Lara recurre a la legión de pájaros de metal de I-ber Ia. Desde el principio se acostumbró a utilizar los pájaros de metal para viajar, y en la época de la historia, lo seguía haciendo.
La ida del viaje transcurrió sin mayor problema, porque I-ber Ia había estado muy entretenido unos días antes cuando unos pocos de esos humanos elegidos, a los que llamaremos a partir de ahora los Escogidos, crearon un caos en un aeropuerto llamado El Rat, y el dios había tenido bastante diversión durante algunos días. Pero a la vuelta, I-ber Ia estaba aburrido, y no había como molestar a los humanos para que dejara de estarlo. Algunos dicen que empezó a preparar su travesura meses antes, cuando ordenó construir a los humanos, una monstruosa parada para los pájaros de metal a la que llamaron T-4 en un momento de inspiración en medio de una partida al Hundir la flota. Otros que fue casualidad que Lara pasase por la T-4 ese día. La verdad sólo la poseen los dioses y los humanos nunca la sabremos.
Esa mañana Lara llegó al aeropuerto desde donde iba a salir, y una vez en la puerta por donde se subiría al pájaro de metal, los Escogidos avisaron a Lara de que el pájaro de metal iba a retrasarse un buen rato. “Bueno”, dijo Lara a su Yo “puede que aún lleguemos a tiempo para coger el siguiente avión en la T-4”.
Aquí tengo que hacer un inciso para aclarar algo al lector casual. En la tierra a la que I-ber Ia le gustaba molestar, y en la que transcurre esta historia, todos los humanos tenían un Yo con el que hablar si así lo deseaban. Este Yo tenía conciencia propia, e iba a cada paso con el humano al que pertenecía. Lara solía hablar mucho con su Yo, y a veces le preguntaba cosas, pues resultaba que su Yo era más inteligente que ella misma.
Cuando llegó el pájaro de metal, y se posó dando uno de sus estridentes gritos, subió a él, y se dirigió al sitio que los Escogidos le habían asignado. “Bueno, Yo, ya estamos subidos. Con un poco de suerte, llegaremos a tiempo". Y llegaron a tiempo, pero I-ber Ia le tenía preparada otra cosa. Al llegar a la T-4, Lara se dio prisa. Pasó por entre la gente, corrió por los pasillos hasta llegar a un panel donde los Escogidos informaban de la localización del siguiente pájaro de metal al que tenía que subir.
“Puerta J44”, dijo Lara a su Yo. “No debe estar muy lejos. Si corro, llegaré a tiempo.”
Y corrió. Corrió tanto como le daban sus fuerzas. Corrió por pasillos, subió escaleras que se movían solas, bajó otras que no lo hacían, y llegó a unas puertas de cristal que le impedían el paso.
“¿Qué es esto, Yo?”. Yo no sabía qué responder. Nunca había visto algo así en un aeropuerto. “Parece que hay que esperar aquí. Creo que van a utilizar algo que los Escogidos llaman Metro, para llevarnos a la puerta J44”.
Dos minutos después, llegó un enorme gusano de metal, y dejó entrar en su interior a Lara, su Yo, y varias personas más. El gusano avanzó muy rápido por túneles que había ido cavando con el tiempo. Cuando se detuvo, Lara volvió a ponerse en marcha y siguió corriendo. Volvió a recorrer otros pasillos, subió otras escaleras que no se movían, bajó algunas que sí lo hacían, y corrió y corrió hasta ver la puerta J44 a lo lejos.
Había una cola enorme de personas que iban a coger ese pájaro de metal, y Lara pensó, “Bien, hemos llegado a tiempo”.
Y técnicamente tenía razón.
martes, agosto 22, 2006
La historia interminable: Prólogo
"Todo una vez solamente acontece
y una vez sí deberá suceder..."
Esta es una historia vieja. Más vieja que las entrañas de la Tierra, o la fuerza del trueno. Al principio de los tiempos todo era trabajo y fiesta. Los antepasados de los antepasados más viejos, salían a cazar con sus lanzas animales prehistóricos para comer, mientras que las mujeres y los niños se quedaban en casa manteniendo el fuego encendido para ahuyentar a las fieras. Por la noche, todos bailaban alrededor, cantando canciones que ya se perdieron hace cientos de miles de años. Cuando llegaban los periodos más fríos, todos cogían lo imprescindible, y se marchaban a tierras más propicias para pasar el invierno. Y cuando éste acababa, volvían a las tierras frías, para pasar el periodo de vacaciones, si es que a trabajar desde el alba hasta el anochecer se le podía llamar vacaciones. Por supuesto hacían estos viajes a pie, y tardaban varias jornadas en completar unos pocos de kilómetros. Todo transcurrió con esta monotonía durante cientos de años hasta que uno de los dioses se apiadó de la fragilidad del hombre, y como aquel que llevó el fuego, decidió darle algo.
El dios se llamaba I-ber Ia. Y, al contrario de lo que pensaban los hombres, era un dios maligno. I-ber Ia envió a su legión de pájaros de metal a la Tierra, y les dijo a los hombres “Yo permitiré que utilicéis mi legión de pájaros, yo permitiré que vayáis de un lugar a otro de la tierra en un tiempo mucho más breve del que utilizáis ahora. Podréis llevar vuestras lanzas y vuestras capas de pieles, en sus estómagos. Motaréis en sus lomos y surcareis los aires como dioses.” Y los hombres se alegraron mucho.
Necios.
La alianza entre los hombres y el dios I-ber Ia fue bien durante unos años, porque I-ber Ia quería que los hombres se acostumbrasen a utilizar su legión de pájaros. Ese era su plan. Después de unos años, I-ber Ia volvió a dirigirse a los hombres y les dijo: “Habéis utilizado mi legión de pájaros de metal durante años, y nunca he puesto ninguna condición. Ahora, tengo que poner una por vuestro bien. Yo no puedo seguir ocupándome de la dirección de los pájaros, así que seleccionaré entre vosotros a los mejor preparados para que se encarguen de llevar el servicio de mi legión. Los que seleccione se presentarán voluntarios y deberán ser sacrificados por el bien común”. “¿Sacrificados?” Preguntaron los hombres. I-ber Ia continuó hablando. “Sacrificados de una forma metafórica. Los que se presenten voluntarios tendrán que saber que tendrán que soportar las quejas de los consumidores, tendrán que aguantar insultos, tendrán que decidir horarios de salida y de llegada, tendrán que encargarse de llevar los equipajes, y de tomar otras decisiones.”
Y el hombre siguió aceptando el trato. Nunca hasta entonces habían tenido problemas al utilizar los pájaros de metal, porque I-ber Ia, en su omnipotencia, no se equivocaba nunca y ofrecía un buen servicio; así que los hombres pensaron que no tenía por qué cambiar cuando fueran ellos mismos quienes se encargaran de todo. I-ber Ia seleccionó a unos cientos de hombres y mujeres, y a cada uno le indicó sus obligaciones.
Desde entonces todo fue mal.
Y es que los hombres no pueden estar a la altura de un dios, y no pueden dirigir a la legión de pájaros de metal como I-ber Ia lo hacía. Los pájaros se retrasaban, los hombres hacían colas para subir a ellos, las lanzas y las capas de pieles se extraviaban, las reclamaciones se perdían en la larga cadena de responsabilidades, y acababan no haciéndose responsables, porque era un dios quien había dado ese don a los hombres, y no ellos mismos.
El caso es que los hombres no podían dejar de usar la legión de pájaros de metal, porque se habían acostumbrado demasiado a viajar rápido.
Mientras, un dios llamado I-ber Ia se reía de la necedad de los hombres sentado en su trono.
y una vez sí deberá suceder..."
Esta es una historia vieja. Más vieja que las entrañas de la Tierra, o la fuerza del trueno. Al principio de los tiempos todo era trabajo y fiesta. Los antepasados de los antepasados más viejos, salían a cazar con sus lanzas animales prehistóricos para comer, mientras que las mujeres y los niños se quedaban en casa manteniendo el fuego encendido para ahuyentar a las fieras. Por la noche, todos bailaban alrededor, cantando canciones que ya se perdieron hace cientos de miles de años. Cuando llegaban los periodos más fríos, todos cogían lo imprescindible, y se marchaban a tierras más propicias para pasar el invierno. Y cuando éste acababa, volvían a las tierras frías, para pasar el periodo de vacaciones, si es que a trabajar desde el alba hasta el anochecer se le podía llamar vacaciones. Por supuesto hacían estos viajes a pie, y tardaban varias jornadas en completar unos pocos de kilómetros. Todo transcurrió con esta monotonía durante cientos de años hasta que uno de los dioses se apiadó de la fragilidad del hombre, y como aquel que llevó el fuego, decidió darle algo.
El dios se llamaba I-ber Ia. Y, al contrario de lo que pensaban los hombres, era un dios maligno. I-ber Ia envió a su legión de pájaros de metal a la Tierra, y les dijo a los hombres “Yo permitiré que utilicéis mi legión de pájaros, yo permitiré que vayáis de un lugar a otro de la tierra en un tiempo mucho más breve del que utilizáis ahora. Podréis llevar vuestras lanzas y vuestras capas de pieles, en sus estómagos. Motaréis en sus lomos y surcareis los aires como dioses.” Y los hombres se alegraron mucho.
Necios.
La alianza entre los hombres y el dios I-ber Ia fue bien durante unos años, porque I-ber Ia quería que los hombres se acostumbrasen a utilizar su legión de pájaros. Ese era su plan. Después de unos años, I-ber Ia volvió a dirigirse a los hombres y les dijo: “Habéis utilizado mi legión de pájaros de metal durante años, y nunca he puesto ninguna condición. Ahora, tengo que poner una por vuestro bien. Yo no puedo seguir ocupándome de la dirección de los pájaros, así que seleccionaré entre vosotros a los mejor preparados para que se encarguen de llevar el servicio de mi legión. Los que seleccione se presentarán voluntarios y deberán ser sacrificados por el bien común”. “¿Sacrificados?” Preguntaron los hombres. I-ber Ia continuó hablando. “Sacrificados de una forma metafórica. Los que se presenten voluntarios tendrán que saber que tendrán que soportar las quejas de los consumidores, tendrán que aguantar insultos, tendrán que decidir horarios de salida y de llegada, tendrán que encargarse de llevar los equipajes, y de tomar otras decisiones.”
Y el hombre siguió aceptando el trato. Nunca hasta entonces habían tenido problemas al utilizar los pájaros de metal, porque I-ber Ia, en su omnipotencia, no se equivocaba nunca y ofrecía un buen servicio; así que los hombres pensaron que no tenía por qué cambiar cuando fueran ellos mismos quienes se encargaran de todo. I-ber Ia seleccionó a unos cientos de hombres y mujeres, y a cada uno le indicó sus obligaciones.
Desde entonces todo fue mal.
Y es que los hombres no pueden estar a la altura de un dios, y no pueden dirigir a la legión de pájaros de metal como I-ber Ia lo hacía. Los pájaros se retrasaban, los hombres hacían colas para subir a ellos, las lanzas y las capas de pieles se extraviaban, las reclamaciones se perdían en la larga cadena de responsabilidades, y acababan no haciéndose responsables, porque era un dios quien había dado ese don a los hombres, y no ellos mismos.
El caso es que los hombres no podían dejar de usar la legión de pájaros de metal, porque se habían acostumbrado demasiado a viajar rápido.
Mientras, un dios llamado I-ber Ia se reía de la necedad de los hombres sentado en su trono.
sábado, julio 22, 2006
La reina del sur
“Había descubierto fascinada, estremecida de placer y de miedo, que todos los libros del mundo hablaban de ella.”
Uno de los últimos libros que he leído es La reina del sur, de Arturo Pérez-Reverte. No es que me guste mucho este escritor (prefiero mantenerme algo alejada después de asistir a cierta famosa conferencia de Murcia). Pero hace años que tenía ganas de leer "La tabla de Flandes", así que hace cosa de un año lo hice. No me gustó demasiado. La historia es entretenida, a lo Dan Brown, es decir, un misterio, personajes en busca de la verdad, persecuciones, peligro de muerte, un asesino, etc. Pero los personajes no acabaron de convencerme. Parece que están por encima de todo peligro, como si la cosa no fuera con ellos, como semidioses que pudieran burlar a la muerte en el último momento. Lo que sí me gustó de este libro son las escenas ambientadas en el pasado, las que cuentan la historia de lo que pasó realmente.
Después leí "La piel del tambor", porque me aseguraron que los personajes están mucho mejor. Y es cierto. Los personajes son más interesantes, están más completos, y no parece que estén por encima de todo. Pero la historia es sosa. En realidad no pasa nada, así que el libro se hace aburrido.
Y comentando esto, alguien me dijo. “Una novela de Pérez-Reverte, en la que se una la historia de La tabla de Flandes y los personajes de La piel del tambor... La reina del sur”. Es la historia de Teresa Mendoza, la novia de un narco mejicano que tiene que huir en la primera página del libro porque han matado a su hombre, y quieren matarla a ella. A partir de aquí es la historia de una superviviente, una mujer que hará lo que sea por seguir viviendo, y que sin proponérselo, irá ascendiendo en su posición hasta convertirse en “La reina del sur”, como la llaman los periodistas.
Lo que más me gustó de este libro fue un párrafo sobre "Pedro Páramo". Después de estar en la cárcel, Teresa se aficiona a la lectura. Lee de todo, y uno de los libros que más le gusta, es "Pedro Páramo", del mejicano Juan Rulfo. Lo empieza leyendo porque le recuerda a su tierra, el habla, el ambiente, etc. Teresa no entiende este libro, siente que hay algo más que lo que lee, y no acaba de descubrir qué es exactamente. Pero sigue leyéndolo una y otra vez. El párrafo que más me gustó, es el siguiente (aviso a caminantes: Spoiler sobre "Pedro Páramo"):
“Despertó esa misma noche, estremecida en la oscuridad, porque acababa de averiguar al fin, en sueños, lo que pasaba en la novelita mejicana de Juan Rulfo que ella nunca conseguía comprender del todo por más que la agarraba. Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre. Híjole. Los personajes de aquella historia estaban todos muertos, y no lo sabían.”
Claro que al comparar, me gusta mucho más la novela de Juan Rulfo. Es un libro muy bueno. Corto, pero intenso.
Uno de los últimos libros que he leído es La reina del sur, de Arturo Pérez-Reverte. No es que me guste mucho este escritor (prefiero mantenerme algo alejada después de asistir a cierta famosa conferencia de Murcia). Pero hace años que tenía ganas de leer "La tabla de Flandes", así que hace cosa de un año lo hice. No me gustó demasiado. La historia es entretenida, a lo Dan Brown, es decir, un misterio, personajes en busca de la verdad, persecuciones, peligro de muerte, un asesino, etc. Pero los personajes no acabaron de convencerme. Parece que están por encima de todo peligro, como si la cosa no fuera con ellos, como semidioses que pudieran burlar a la muerte en el último momento. Lo que sí me gustó de este libro son las escenas ambientadas en el pasado, las que cuentan la historia de lo que pasó realmente.
Después leí "La piel del tambor", porque me aseguraron que los personajes están mucho mejor. Y es cierto. Los personajes son más interesantes, están más completos, y no parece que estén por encima de todo. Pero la historia es sosa. En realidad no pasa nada, así que el libro se hace aburrido.
Y comentando esto, alguien me dijo. “Una novela de Pérez-Reverte, en la que se una la historia de La tabla de Flandes y los personajes de La piel del tambor... La reina del sur”. Es la historia de Teresa Mendoza, la novia de un narco mejicano que tiene que huir en la primera página del libro porque han matado a su hombre, y quieren matarla a ella. A partir de aquí es la historia de una superviviente, una mujer que hará lo que sea por seguir viviendo, y que sin proponérselo, irá ascendiendo en su posición hasta convertirse en “La reina del sur”, como la llaman los periodistas.
Lo que más me gustó de este libro fue un párrafo sobre "Pedro Páramo". Después de estar en la cárcel, Teresa se aficiona a la lectura. Lee de todo, y uno de los libros que más le gusta, es "Pedro Páramo", del mejicano Juan Rulfo. Lo empieza leyendo porque le recuerda a su tierra, el habla, el ambiente, etc. Teresa no entiende este libro, siente que hay algo más que lo que lee, y no acaba de descubrir qué es exactamente. Pero sigue leyéndolo una y otra vez. El párrafo que más me gustó, es el siguiente (aviso a caminantes: Spoiler sobre "Pedro Páramo"):
“Despertó esa misma noche, estremecida en la oscuridad, porque acababa de averiguar al fin, en sueños, lo que pasaba en la novelita mejicana de Juan Rulfo que ella nunca conseguía comprender del todo por más que la agarraba. Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre. Híjole. Los personajes de aquella historia estaban todos muertos, y no lo sabían.”
Claro que al comparar, me gusta mucho más la novela de Juan Rulfo. Es un libro muy bueno. Corto, pero intenso.
sábado, marzo 25, 2006
La máquina del tiempo
"Todos tenemos nuestra propia máquina del tiempo, el pasado son los recuerdos y el futuro son sueños."
El miércoles pasado, día 22, fui a la academia donde preparo oposiciones, como llevo haciendo cada semana desde hace ya algún tiempo. Ese día había examen de comentario de texto, ya saben, te ponen cualquier texto escrito en español y te hacen una serie de preguntas. El comentario que me pusieron era el siguiente:


Yo empecé a hacer las preguntas tan campante, tipo de texto... a ver... expositivo... noticia periodística... características... es importante el periodista o periódico donde se escribe... el lugar... la fecha... de qué se habla... frases cortas... claras...” en eso estaba cuando vi algo fuera de lo normal en el texto. Fíjense bien, a ver si encuentran algo fuera de lo normal. Sí, pueden ampliar la foto, para ver si se enteran.
¿Qué? ¿Ya lo han visto?
¡Exacto! La fecha que pone es el 26 de marzo de 2006. Sí, esa fecha es mañana. ¿Y cómo pude comentar un texto el miércoles pasado con fecha de mañana? Si es que la academia que voy es muy buena. Te enseñan a analizar textos hacia el futuro.
Y después dirán que los Filólogos no somos buenos. ¡Si sabemos analizar textos que aún no se han escrito!
Seguro que a partir de ahora la gente querrá estudiar más Filología hispánica, desde que se enteren que los filólogos sabemos viajar en el tiempo. Si me viera Doc...
El miércoles pasado, día 22, fui a la academia donde preparo oposiciones, como llevo haciendo cada semana desde hace ya algún tiempo. Ese día había examen de comentario de texto, ya saben, te ponen cualquier texto escrito en español y te hacen una serie de preguntas. El comentario que me pusieron era el siguiente:


Yo empecé a hacer las preguntas tan campante, tipo de texto... a ver... expositivo... noticia periodística... características... es importante el periodista o periódico donde se escribe... el lugar... la fecha... de qué se habla... frases cortas... claras...” en eso estaba cuando vi algo fuera de lo normal en el texto. Fíjense bien, a ver si encuentran algo fuera de lo normal. Sí, pueden ampliar la foto, para ver si se enteran.
¿Qué? ¿Ya lo han visto?
¡Exacto! La fecha que pone es el 26 de marzo de 2006. Sí, esa fecha es mañana. ¿Y cómo pude comentar un texto el miércoles pasado con fecha de mañana? Si es que la academia que voy es muy buena. Te enseñan a analizar textos hacia el futuro.
Y después dirán que los Filólogos no somos buenos. ¡Si sabemos analizar textos que aún no se han escrito!
Seguro que a partir de ahora la gente querrá estudiar más Filología hispánica, desde que se enteren que los filólogos sabemos viajar en el tiempo. Si me viera Doc...
sábado, marzo 04, 2006
El proceso
“¿Dónde estaba el alto tribunal hasta el que no había llegado jamás?”
Como todos los años en estas fechas, estoy emocionada. Sí, y es que debo de ser una de las pocas personas que aún se emocionan con esto de los Oscars. Pero es que no puedo evitarlo. La intriga de saber los nominados, eso de ver que en el telediario y en otros programas hablan de vez en cuando de las películas que van a la gala, de los actores que tienen más posibilidades, de las categorías que pueden dar sorpresas...
Bufff.
Me encanta. Y la noche de los oscars me vuelvo loca: la alfombra roja, los carteles publicitarios, las entrevistas a los actores, los periodistas discutiendo por 10 centímetros más de espacio, el comienzo, el presentador, la intriga, el suspense, la decepción...
Porque todos los años acabo decepcionada. Bueno, si contamos con que ya estaba Indiana Jones en el año de mi nacimiento, y no se lo llevó... tengo la teoría de que los de la Academia me tienen manía. Y es que lo de hace dos años no tiene nombre. Que me desperté a las 5 de la mañana y pensé “voy a poner la radio, que con un poco de suerte dicen como han quedado”. Me dio tiempo a escuchar cómo le daban el oscar a Sean Penn, y al director y película del Retorno del rey. Y cuando escuché a los de la radio decir: “El señor de los anillos, once oscars...”. Me dije: “tienen que estar hablando de las nominaciones”. Pero entonces acabó “...de once”. Uhmmm ¿once de once? No puede ser, tienen que estar de broma. No se los puede haber llevado todos. ¡Pues sí! Y mi cerebro fue procesando esto poco a poco: “bueno, mejor peli, director... lo suponía... ¿y banda sonora? Bueno, también... y mejor canción... ¿mejor que May it be? Bueno, para gustos, pero… ¿mejor guión adaptado? ¡Por ahí no paso!” Y es que alguien debería recordarle al señor Peter Jackson que Sombragris se llama así por algo, que los puertos grises son más... no sé... ¿grises? ¡¡¡Y que el libro acaba con el Saneamiento de la comarca, no donde a uno le da la gana!!!
Pero nada, que los de la Academia no han leído el libro, por lo visto. Pero eso de poner esta, como película, por encima de Lost in translation y Mystic river... no sé yo si los de la Academia vieron todas las películas ese año.
El año pasado estuvieron más justos, aunque la gala fue una auténtica... puaj. Reconocieron a Clint Eastwood, muy bien hecho, pero no dejaron cantar a Dressler su propia canción. ¡Muy mal! Y eso de sacar a la gente al escenario, y dar premios en los pasillos... vaya tela.
Lo malo de este año es que no tienen emoción. ¡No hay películas buenas, por mucho que se empeñen! Y digo yo, que deberían sacar una norma: “el jurado se reservará el derecho a dejar vacío algún premio si determina que la calidad de los trabajos realizados no alcanza las expectativas”. Aunque si son los miembros de la Academia los que tienen que determinar esto...
Otra cosa que deberían hacer es dar premios de rectificación. Bueno, esto es algo como llegar al 2002 y decir: “joder, que no le dimos el oscar a Moulin Rouge cuando se lo merecía, y... ¿qué hacemos ahora? ¡Darle el premio a Chicago! Que como es un musical...” ¡Pues no! Deberían decir: “y el oscar de rectificación es para... ¡Moulin Rouge!” o algo por el estilo. Aunque me da a mí que mis ideas son demasiado innovadoras y justas para el gusto de la Academia.
De modo que, después de dicho esto, todos los años acabo despotricando... y viendo los resúmenes de nuevo. Si es que no tengo remedio. Soy una oscarfila sin remedio ni cura. Si sé que el domingo voy a estar escuchando la radio y poniéndome de los nervios. Si sé que me voy a pasar una semana quejándome de cómo ha ido todo. Pero también sé que no me voy a perder un minuto de los telediarios ni de los programas que hablen medio minuto de la gala.
Así que para acabar, mi quiniela, que he hecho un poco a suertes, porque este año no he visto muchas de las películas nominadas (y las que he visto me han parecido una mierda):
Mejor actor: Philip Seymour Hoffman por Truman Capote.
Mejor actor secundario: William Hurt por Una Historia de Violencia.
Mejor actriz: Reese Witherspoon por En la Cuerda Floja
Mejor actriz secundaria: Michelle Williams por Brokeback Mountain.
Mejor película de animación: La Novia Cadáver de Tim Burton y Mike Johnson.
Mejor dirección artística: Harry Potter.
Mejor fotografía: Memorias de una Geisha por Dion Beebe.
Mejor vestuario: Memorias de una Geisha por Colleen Atwood.
Mejor director: Steven Spielberg por Munich.
Mejor largometraje documental: March of the Penguins.
Mejor cortometraje documental: God Sleeps in Rwanda.
Mejor montaje: Munich por Michael Kahn.
Mejor película extranjera: Joyeux Noël (Francia).
Mejor maquillaje: Star Wars, Episodio III, La Venganza de los Sith por David Elsey y Annette Miles.
Mejor banda sonora: El Jardinero Fiel por Alberto Iglesias.
Mejor canción: In the Deep de Crash.
Mejor película: Munich.
Mejor cortometraje: Six Shooter.
Mejor sonido: En la Cuerda Floja por Paul Massey, Doug Hemphill y Peter F. Kurland.
Mejor montaje de sonido: Memorias de una Geisha por Wylie Stateman.
Mejores efectos visuales: Las Crónicas de Narnia por Dean Wright, Bill Westenhofer, Jim Berney y Scott Farrar.
Mejor guión adaptado: Truman Capote por Dan Futterman.
Mejor guión original: Buenas Noches y Buena Suerte por George Clooney y Grant Heslov.
Para los que se hayan dado cuenta, estoy fuera de todas las predicciones mayoritarias. Yo voto por principios, porque le he cogido manía a Brokeback mountain sin haberla visto, porque me cae bien Michelle Williams desde que la veía en Dawson Crece, porque aunque Harry Potter es una mierda, sigue siendo Harry Potter y la voto porque me da la gana, porque Spielberg es dios, y porque el episodio III se merece aunque sea uno (que para mí es mejor película que muchas de las que están nominadas).
He dicho.
Como todos los años en estas fechas, estoy emocionada. Sí, y es que debo de ser una de las pocas personas que aún se emocionan con esto de los Oscars. Pero es que no puedo evitarlo. La intriga de saber los nominados, eso de ver que en el telediario y en otros programas hablan de vez en cuando de las películas que van a la gala, de los actores que tienen más posibilidades, de las categorías que pueden dar sorpresas...
Bufff.
Me encanta. Y la noche de los oscars me vuelvo loca: la alfombra roja, los carteles publicitarios, las entrevistas a los actores, los periodistas discutiendo por 10 centímetros más de espacio, el comienzo, el presentador, la intriga, el suspense, la decepción...
Porque todos los años acabo decepcionada. Bueno, si contamos con que ya estaba Indiana Jones en el año de mi nacimiento, y no se lo llevó... tengo la teoría de que los de la Academia me tienen manía. Y es que lo de hace dos años no tiene nombre. Que me desperté a las 5 de la mañana y pensé “voy a poner la radio, que con un poco de suerte dicen como han quedado”. Me dio tiempo a escuchar cómo le daban el oscar a Sean Penn, y al director y película del Retorno del rey. Y cuando escuché a los de la radio decir: “El señor de los anillos, once oscars...”. Me dije: “tienen que estar hablando de las nominaciones”. Pero entonces acabó “...de once”. Uhmmm ¿once de once? No puede ser, tienen que estar de broma. No se los puede haber llevado todos. ¡Pues sí! Y mi cerebro fue procesando esto poco a poco: “bueno, mejor peli, director... lo suponía... ¿y banda sonora? Bueno, también... y mejor canción... ¿mejor que May it be? Bueno, para gustos, pero… ¿mejor guión adaptado? ¡Por ahí no paso!” Y es que alguien debería recordarle al señor Peter Jackson que Sombragris se llama así por algo, que los puertos grises son más... no sé... ¿grises? ¡¡¡Y que el libro acaba con el Saneamiento de la comarca, no donde a uno le da la gana!!!
Pero nada, que los de la Academia no han leído el libro, por lo visto. Pero eso de poner esta, como película, por encima de Lost in translation y Mystic river... no sé yo si los de la Academia vieron todas las películas ese año.
El año pasado estuvieron más justos, aunque la gala fue una auténtica... puaj. Reconocieron a Clint Eastwood, muy bien hecho, pero no dejaron cantar a Dressler su propia canción. ¡Muy mal! Y eso de sacar a la gente al escenario, y dar premios en los pasillos... vaya tela.
Lo malo de este año es que no tienen emoción. ¡No hay películas buenas, por mucho que se empeñen! Y digo yo, que deberían sacar una norma: “el jurado se reservará el derecho a dejar vacío algún premio si determina que la calidad de los trabajos realizados no alcanza las expectativas”. Aunque si son los miembros de la Academia los que tienen que determinar esto...
Otra cosa que deberían hacer es dar premios de rectificación. Bueno, esto es algo como llegar al 2002 y decir: “joder, que no le dimos el oscar a Moulin Rouge cuando se lo merecía, y... ¿qué hacemos ahora? ¡Darle el premio a Chicago! Que como es un musical...” ¡Pues no! Deberían decir: “y el oscar de rectificación es para... ¡Moulin Rouge!” o algo por el estilo. Aunque me da a mí que mis ideas son demasiado innovadoras y justas para el gusto de la Academia.
De modo que, después de dicho esto, todos los años acabo despotricando... y viendo los resúmenes de nuevo. Si es que no tengo remedio. Soy una oscarfila sin remedio ni cura. Si sé que el domingo voy a estar escuchando la radio y poniéndome de los nervios. Si sé que me voy a pasar una semana quejándome de cómo ha ido todo. Pero también sé que no me voy a perder un minuto de los telediarios ni de los programas que hablen medio minuto de la gala.
Así que para acabar, mi quiniela, que he hecho un poco a suertes, porque este año no he visto muchas de las películas nominadas (y las que he visto me han parecido una mierda):
Mejor actor: Philip Seymour Hoffman por Truman Capote.
Mejor actor secundario: William Hurt por Una Historia de Violencia.
Mejor actriz: Reese Witherspoon por En la Cuerda Floja
Mejor actriz secundaria: Michelle Williams por Brokeback Mountain.
Mejor película de animación: La Novia Cadáver de Tim Burton y Mike Johnson.
Mejor dirección artística: Harry Potter.
Mejor fotografía: Memorias de una Geisha por Dion Beebe.
Mejor vestuario: Memorias de una Geisha por Colleen Atwood.
Mejor director: Steven Spielberg por Munich.
Mejor largometraje documental: March of the Penguins.
Mejor cortometraje documental: God Sleeps in Rwanda.
Mejor montaje: Munich por Michael Kahn.
Mejor película extranjera: Joyeux Noël (Francia).
Mejor maquillaje: Star Wars, Episodio III, La Venganza de los Sith por David Elsey y Annette Miles.
Mejor banda sonora: El Jardinero Fiel por Alberto Iglesias.
Mejor canción: In the Deep de Crash.
Mejor película: Munich.
Mejor cortometraje: Six Shooter.
Mejor sonido: En la Cuerda Floja por Paul Massey, Doug Hemphill y Peter F. Kurland.
Mejor montaje de sonido: Memorias de una Geisha por Wylie Stateman.
Mejores efectos visuales: Las Crónicas de Narnia por Dean Wright, Bill Westenhofer, Jim Berney y Scott Farrar.
Mejor guión adaptado: Truman Capote por Dan Futterman.
Mejor guión original: Buenas Noches y Buena Suerte por George Clooney y Grant Heslov.
Para los que se hayan dado cuenta, estoy fuera de todas las predicciones mayoritarias. Yo voto por principios, porque le he cogido manía a Brokeback mountain sin haberla visto, porque me cae bien Michelle Williams desde que la veía en Dawson Crece, porque aunque Harry Potter es una mierda, sigue siendo Harry Potter y la voto porque me da la gana, porque Spielberg es dios, y porque el episodio III se merece aunque sea uno (que para mí es mejor película que muchas de las que están nominadas).
He dicho.
lunes, noviembre 28, 2005
Harry Potter y el cáliz de fuego
“Sirius, reúne a la orden. Severus, si estás dispuesto, ya sabes lo que quiero que hagas”
El viernes por la tarde, fui a ver Harry Potter y el cáliz de fuego vestida de bruja. Fuimos con unos amigos (unos 15) y muchos íbamos vestidos, y otros con la bufanda de su casa en Hogwarts.
Pusieron el trailer de Superman, que me parece un poco soso (casi todos los primeros trailers de una película esperada me lo parecen), y empezó la película: entramos en la casa de Tom Riddle padre.
A partir de aquí una mierda.
Y digo una mierda, por las siguientes cosas:
-Aparece Barty Crouch hijo con Voldemort cuando en el libro es una incógnita que siga vivo.
-La película va al principio muy rápido: no salen los tíos de Harry, ni aparece apenas nada de los Mundiales de Quidditch, aparece el grupo de mortífagos pero no sé sabe bien qué hacen, ni la gente corriendo despavorida, ni Dumbledore habla del torneo de los tres magos, ni tienen que esperar a que lleguen los de los otros colegios (llegan directamente), ni nada de nada!!!
-Sirius Black se convierte en inexistente: hablan de él, le escriben muchas cartas, reciben muchas suyas, pero sólo aparece su cara en el fuego y ya está (e incluso sospecho que está hecho por ordenador) ¡Si tienes a Gary Oldman en una película aprovéchalo!
-Ídem con Alan Rickman. Mucho pasar por detrás en plan “soy profesor de Hogwarts, así que ceno en el comedor junto a McGonagall”, pero ya está. Y lo peor es que en las tres escenas en las que dice algo, está genial (cómo no, es Alan Rickman). La pregunta es...¿Por qué no lo sacan más?
-Cambian la personalidad de los personajes, lo cual indica que si bien dudo de que el director haya leído los libros y se ha limitado al guión, los actores definitivamente NO han leído los libros. Para su información: Victor Krum es un chico tímido al que no le gusta la fama, Cedric Diggory nunca está orgulloso de haber ganado en el partido de quidditch en la tercera parte, y mucho menos se siente orgulloso de sacar más puntos que Harry en la segunda prueba; las chicas de francesas no son tan pavas cuando entran en Hogwarts, y los búlgaros no son tan bestias; además, Dumbledore nunca ha sido tan poco Dumbledore.
-Y por último, y esto sí que clama al cielo... ¡Han eliminado el mejor final de toda la historia de Harry Potter! ¡Herejía! Un consejo a cualquier director del mundo: si tienes la excusa perfecta para dejar una película preparada para la siguiente ¡aprovéchala! El libro acaba con el planteamiento de la Orden del Fénix, y así debería haber sido en la película. Además, hay otro fallo con lo de aprovechar a los actores. Si lo mejor de la tercera era la pelea que mantienen Gary Oldman y Alan Rickman en la casa de los grito... ¡yo quería ver a Sirius y Snape dándose la mano delante de Harry! Y esas palabras de Dumbledore que he utilizado para la cita de arriba... Bufff. Pero no, tienen que poner un final en plan:”cómo hemos crecido” “esto lo cambia todo” y todos felices. ¡¡¡No pueden estar felices, Voldemort ha regresado!!!
Lo bueno de la película, Ralph Fiennes. La escena del final, en la que Voldemort recupera su cuerpo, y se enfrenta a Harry, y aparecen sus padres... genial. Porque es lo único totalmente fiel al libro.

Y por supuesto lo mejor también es Snape. En todas las películas es él y algo más. En la primera era Alan Rickman, en la segunda, Alan Rickman y Kenneth Branagh, en la tercera, Alan Rickman y Gary Oldman, y en la cuarta Alan Rickman y Ralph Fiennes. Como molan estos actores secundarios, y no los niños que han puesto como contrincantes de Harry...
En resumen, que la película, como película muy larga, y como adaptación una mierda
El viernes por la tarde, fui a ver Harry Potter y el cáliz de fuego vestida de bruja. Fuimos con unos amigos (unos 15) y muchos íbamos vestidos, y otros con la bufanda de su casa en Hogwarts.
Pusieron el trailer de Superman, que me parece un poco soso (casi todos los primeros trailers de una película esperada me lo parecen), y empezó la película: entramos en la casa de Tom Riddle padre.
A partir de aquí una mierda.
Y digo una mierda, por las siguientes cosas:
-Aparece Barty Crouch hijo con Voldemort cuando en el libro es una incógnita que siga vivo.
-La película va al principio muy rápido: no salen los tíos de Harry, ni aparece apenas nada de los Mundiales de Quidditch, aparece el grupo de mortífagos pero no sé sabe bien qué hacen, ni la gente corriendo despavorida, ni Dumbledore habla del torneo de los tres magos, ni tienen que esperar a que lleguen los de los otros colegios (llegan directamente), ni nada de nada!!!
-Sirius Black se convierte en inexistente: hablan de él, le escriben muchas cartas, reciben muchas suyas, pero sólo aparece su cara en el fuego y ya está (e incluso sospecho que está hecho por ordenador) ¡Si tienes a Gary Oldman en una película aprovéchalo!
-Ídem con Alan Rickman. Mucho pasar por detrás en plan “soy profesor de Hogwarts, así que ceno en el comedor junto a McGonagall”, pero ya está. Y lo peor es que en las tres escenas en las que dice algo, está genial (cómo no, es Alan Rickman). La pregunta es...¿Por qué no lo sacan más?
-Cambian la personalidad de los personajes, lo cual indica que si bien dudo de que el director haya leído los libros y se ha limitado al guión, los actores definitivamente NO han leído los libros. Para su información: Victor Krum es un chico tímido al que no le gusta la fama, Cedric Diggory nunca está orgulloso de haber ganado en el partido de quidditch en la tercera parte, y mucho menos se siente orgulloso de sacar más puntos que Harry en la segunda prueba; las chicas de francesas no son tan pavas cuando entran en Hogwarts, y los búlgaros no son tan bestias; además, Dumbledore nunca ha sido tan poco Dumbledore.
-Y por último, y esto sí que clama al cielo... ¡Han eliminado el mejor final de toda la historia de Harry Potter! ¡Herejía! Un consejo a cualquier director del mundo: si tienes la excusa perfecta para dejar una película preparada para la siguiente ¡aprovéchala! El libro acaba con el planteamiento de la Orden del Fénix, y así debería haber sido en la película. Además, hay otro fallo con lo de aprovechar a los actores. Si lo mejor de la tercera era la pelea que mantienen Gary Oldman y Alan Rickman en la casa de los grito... ¡yo quería ver a Sirius y Snape dándose la mano delante de Harry! Y esas palabras de Dumbledore que he utilizado para la cita de arriba... Bufff. Pero no, tienen que poner un final en plan:”cómo hemos crecido” “esto lo cambia todo” y todos felices. ¡¡¡No pueden estar felices, Voldemort ha regresado!!!
Lo bueno de la película, Ralph Fiennes. La escena del final, en la que Voldemort recupera su cuerpo, y se enfrenta a Harry, y aparecen sus padres... genial. Porque es lo único totalmente fiel al libro.

Y por supuesto lo mejor también es Snape. En todas las películas es él y algo más. En la primera era Alan Rickman, en la segunda, Alan Rickman y Kenneth Branagh, en la tercera, Alan Rickman y Gary Oldman, y en la cuarta Alan Rickman y Ralph Fiennes. Como molan estos actores secundarios, y no los niños que han puesto como contrincantes de Harry...
En resumen, que la película, como película muy larga, y como adaptación una mierda
miércoles, octubre 19, 2005
Cine o sardina
“En mi pueblo, cuando éramos niños, mi madre nos preguntaba a mi hermano y a mí si preferíamos ir al cine o a comer con una frase festiva: «¿Cine o sardina?». Nunca escogimos la sardina.”
Estaba contestando al último comentario de Eugenio en mi post sobre Las dos torres, y cuando me di cuenta de que llevaba más de una página de word, decidí hacerlo como un post independiente, así que allá va:
Que noooooo...
El libro tiene muchos fallos, lo admito, pero la historia que cuenta el libro (independientemente de cómo esté contada), no es un culebrón como el de Pasión de gavilanes. Habla de la guerra, del bien y el mal, de las dificultades contra un señor poderoso, y todos esos rollos. Lo que duele es que unan esas ideas con la visión comercial del s.XXI al ponerle la canción.
Y sí, estoy de acuerdo, las películas son malas, excepto la primera, las reharía de otra forma, y sin dudar, les quitaría esos once oscars al Retorno del rey.
Que no, Isa, que no se hició justicia. Que puede que quieran compensar a Peter Jackson, pero incluso siendo muy benévolos nunca se merecerían oscars como Guión adaptado o Montaje. Que mejor es la canción de May it be, y no le dieron oscar, que ese año estaba Clint Eastwood, que estaba Sofía Coppola con Lost in translation, que mires como lo mires, no fue la mejor película de ese año, y que fue ridículo tanto premio a la película con la excusa de compensar. Que si empezamos así, habría que remontarse en la historia para compensar a otras películas que no se llevaron premios hace cincuenta años.
Pero vamos a ver. ¿Quién sabe hoy día qué película es “El mayor espectáculo del mundo”? ¿Y si digo que se llevó el oscar a la mejor película el año en que estaba “Cantando bajo la lluvia”? ¿A que ya suena más? Si es que los de la Academia no tienen ni idea. Que me parece muy bien que Una mente maravillosa sea una buena película, pero a mí Russell Crowe me aburre. Y últimamente Ron Howard también. Y si una película es buena, pero aburre, ¿cómo hay que calificar eso?
Eso me recuerda a una encuesta que hacen de vez en cuando las gentes que se aburren. Esta era del tipo: “Mejor película de la historia”. En primer lugar, “Ciudadano Kane”. Que está muy bien, no digo yo que no, pero, ¿cuántos hoy en día han visto Ciudadano Kane? Me arriesgo más: ¿cuántos saben de qué va Ciudadano Kane? ¿Y si les recuerdo un capítulo de los Simpsons en el que el señor Burns está enfermo en la cama y quiere recuperar el oso de peluche de su infancia? ¿A que les va sonando más? Que sí, que reconozco que las gentes de hoy en día se conforman con ir a ver películas de fácil digestión Hollywoodienses, pero es que no es plan. Porque claro, los que hicieron la encuesta, le preguntaron a la típica gente que diciendo Ciudadano Kane quedan bien (entiéndase hombres de mediana edad que trabajan en la industria de Hollywood como empresarios, productores y demás). Me gustaría que se pusiesen a la salida de cualquier cine español a preguntar cual es la mejor película de la historia, y que no se sorprenda nadie, no, si sale Torrente, o El Retorno del rey; que es muy posible. Y claro, veinte mil millones de moscas no pueden estar equivocadas.
A lo que iba, que se me va el santo al cielo, es que la gente de la calle votaría películas como El retorno del rey; y los grandes señores todopoderosos de Hollywood votaría películas como Ciudadano Kane. Y cuando los señores todopoderosos quieren hacerse los enrollados, le dan once oscars al Retorno del rey, y digo yo, ¿es que no existe un término medio? (cabría preguntarse). Pues no. Que un año le dan el oscar a Una mente maravillosa porque dicen que es una buena película, al año siguiente se arrepienten de no habérselo dado a Moulin Rouge, porque la gente se cabreó, y se lo dan a Chicago, que es un musical, y oye, algo arreglamos. Pero ese era el año de El pianista, pero claro, guerra de Irak, y no vamos a premiar una película que hable de guerra, aunque sea la mejor del año. Pues ala, que El pianista se lleve al mejor director, y al año siguiente ya veremos lo que hacemos.
Y llegó el año polémico. El año pasado se lo merecía El pianista... además llevamos tres años sin recompensar “justamente” al Señor de los anillos por compromisos varios, y El retorno del rey va de guerra. Pues ala, once oscars, Billy Crystal haciendo bromas sobre la cantidad de veces que se han mandado saludos a Nueva Zelanda, y James Cameron con un cabreo de no te menees. El escenario lleno de Hobbits, elfos, enanos y guerreros, y Clint Eastwood y Sofia Coppola mirando para otro lado para no pegarle a alguien.
¿Y qué hacen este año? Los muy listos, además de hacer una auténtica barbarie con el nuevo sistema de repartir premios para ahorrar tiempo en la gala, y de coger al presentador que cogieron para causar polémica y darle audiencia al espectáculo (porque no se puede llamar de otra forma), decidieron redimirse del año anterior. Lo cual no me parece mal porque el gran ganador fue Clint Eastwood con su Million Dolar baby, que para mí, es la mejor película de este año. Y me encantó que dijera aquello de “El año pasado los orcos pasaron por mi río” XD. Lo que no me gustó, es que claro, también estaba El aviador, película que no he visto, pero que se llevó todo tipo de premios compensatorios en categorías menores. Y digo yo... si hay una película mejor para que no se lleve al de mejor película... ¿por qué hay que compensar con premios menores? ¡Si no se lo merece, no se lo merece y punto! Pero no... hay que compensar, porque claro, en El aviador hay muchas estrellas y tal, y no es plan de que se vayan a casa con las manos vacías...
¡Puag!
Lo que me temo es qué harán este año para compensar los ¿75? años que llevan de atraso en compensaciones. Aunque por ahora no hay mucho donde elegir, por las películas que llevamos este año. Bueno, creo que la nueva de Sofia Coppola no tardará mucho, pero no sé si llegará a tiempo o entrará para el año que viene. Si es que me tienen manía, que cada año hago mi quiniela, y este año que fue el que más acerté, creo que fueron seis. Si el año que nací estaba Indiana Jones y no se lo llevó...
Pero bueno, yo, como cada año, seguiré haciendo mi quiniela, seguiré la gala por la noche, y haré las visitas acostumbradas a la cocina para liberar la tensión que me provocan las injusticias; me pasaré un par de semanas posteriores poniendo a caldo la Academia de Hollywood, y contándole a todo el que tenga paciencia para oírme lo muy burros que son; y recuperaré la esperanza para el año siguiente. Algún día serán justos... vamos, digo yo...
¿No?
Estaba contestando al último comentario de Eugenio en mi post sobre Las dos torres, y cuando me di cuenta de que llevaba más de una página de word, decidí hacerlo como un post independiente, así que allá va:
Que noooooo...
El libro tiene muchos fallos, lo admito, pero la historia que cuenta el libro (independientemente de cómo esté contada), no es un culebrón como el de Pasión de gavilanes. Habla de la guerra, del bien y el mal, de las dificultades contra un señor poderoso, y todos esos rollos. Lo que duele es que unan esas ideas con la visión comercial del s.XXI al ponerle la canción.
Y sí, estoy de acuerdo, las películas son malas, excepto la primera, las reharía de otra forma, y sin dudar, les quitaría esos once oscars al Retorno del rey.
Que no, Isa, que no se hició justicia. Que puede que quieran compensar a Peter Jackson, pero incluso siendo muy benévolos nunca se merecerían oscars como Guión adaptado o Montaje. Que mejor es la canción de May it be, y no le dieron oscar, que ese año estaba Clint Eastwood, que estaba Sofía Coppola con Lost in translation, que mires como lo mires, no fue la mejor película de ese año, y que fue ridículo tanto premio a la película con la excusa de compensar. Que si empezamos así, habría que remontarse en la historia para compensar a otras películas que no se llevaron premios hace cincuenta años.
Pero vamos a ver. ¿Quién sabe hoy día qué película es “El mayor espectáculo del mundo”? ¿Y si digo que se llevó el oscar a la mejor película el año en que estaba “Cantando bajo la lluvia”? ¿A que ya suena más? Si es que los de la Academia no tienen ni idea. Que me parece muy bien que Una mente maravillosa sea una buena película, pero a mí Russell Crowe me aburre. Y últimamente Ron Howard también. Y si una película es buena, pero aburre, ¿cómo hay que calificar eso?
Eso me recuerda a una encuesta que hacen de vez en cuando las gentes que se aburren. Esta era del tipo: “Mejor película de la historia”. En primer lugar, “Ciudadano Kane”. Que está muy bien, no digo yo que no, pero, ¿cuántos hoy en día han visto Ciudadano Kane? Me arriesgo más: ¿cuántos saben de qué va Ciudadano Kane? ¿Y si les recuerdo un capítulo de los Simpsons en el que el señor Burns está enfermo en la cama y quiere recuperar el oso de peluche de su infancia? ¿A que les va sonando más? Que sí, que reconozco que las gentes de hoy en día se conforman con ir a ver películas de fácil digestión Hollywoodienses, pero es que no es plan. Porque claro, los que hicieron la encuesta, le preguntaron a la típica gente que diciendo Ciudadano Kane quedan bien (entiéndase hombres de mediana edad que trabajan en la industria de Hollywood como empresarios, productores y demás). Me gustaría que se pusiesen a la salida de cualquier cine español a preguntar cual es la mejor película de la historia, y que no se sorprenda nadie, no, si sale Torrente, o El Retorno del rey; que es muy posible. Y claro, veinte mil millones de moscas no pueden estar equivocadas.
A lo que iba, que se me va el santo al cielo, es que la gente de la calle votaría películas como El retorno del rey; y los grandes señores todopoderosos de Hollywood votaría películas como Ciudadano Kane. Y cuando los señores todopoderosos quieren hacerse los enrollados, le dan once oscars al Retorno del rey, y digo yo, ¿es que no existe un término medio? (cabría preguntarse). Pues no. Que un año le dan el oscar a Una mente maravillosa porque dicen que es una buena película, al año siguiente se arrepienten de no habérselo dado a Moulin Rouge, porque la gente se cabreó, y se lo dan a Chicago, que es un musical, y oye, algo arreglamos. Pero ese era el año de El pianista, pero claro, guerra de Irak, y no vamos a premiar una película que hable de guerra, aunque sea la mejor del año. Pues ala, que El pianista se lleve al mejor director, y al año siguiente ya veremos lo que hacemos.
Y llegó el año polémico. El año pasado se lo merecía El pianista... además llevamos tres años sin recompensar “justamente” al Señor de los anillos por compromisos varios, y El retorno del rey va de guerra. Pues ala, once oscars, Billy Crystal haciendo bromas sobre la cantidad de veces que se han mandado saludos a Nueva Zelanda, y James Cameron con un cabreo de no te menees. El escenario lleno de Hobbits, elfos, enanos y guerreros, y Clint Eastwood y Sofia Coppola mirando para otro lado para no pegarle a alguien.
¿Y qué hacen este año? Los muy listos, además de hacer una auténtica barbarie con el nuevo sistema de repartir premios para ahorrar tiempo en la gala, y de coger al presentador que cogieron para causar polémica y darle audiencia al espectáculo (porque no se puede llamar de otra forma), decidieron redimirse del año anterior. Lo cual no me parece mal porque el gran ganador fue Clint Eastwood con su Million Dolar baby, que para mí, es la mejor película de este año. Y me encantó que dijera aquello de “El año pasado los orcos pasaron por mi río” XD. Lo que no me gustó, es que claro, también estaba El aviador, película que no he visto, pero que se llevó todo tipo de premios compensatorios en categorías menores. Y digo yo... si hay una película mejor para que no se lleve al de mejor película... ¿por qué hay que compensar con premios menores? ¡Si no se lo merece, no se lo merece y punto! Pero no... hay que compensar, porque claro, en El aviador hay muchas estrellas y tal, y no es plan de que se vayan a casa con las manos vacías...
¡Puag!
Lo que me temo es qué harán este año para compensar los ¿75? años que llevan de atraso en compensaciones. Aunque por ahora no hay mucho donde elegir, por las películas que llevamos este año. Bueno, creo que la nueva de Sofia Coppola no tardará mucho, pero no sé si llegará a tiempo o entrará para el año que viene. Si es que me tienen manía, que cada año hago mi quiniela, y este año que fue el que más acerté, creo que fueron seis. Si el año que nací estaba Indiana Jones y no se lo llevó...
Pero bueno, yo, como cada año, seguiré haciendo mi quiniela, seguiré la gala por la noche, y haré las visitas acostumbradas a la cocina para liberar la tensión que me provocan las injusticias; me pasaré un par de semanas posteriores poniendo a caldo la Academia de Hollywood, y contándole a todo el que tenga paciencia para oírme lo muy burros que son; y recuperaré la esperanza para el año siguiente. Algún día serán justos... vamos, digo yo...
¿No?
domingo, octubre 09, 2005
Las dos torres
"..."
Lo que hay que ver.
Antena 3. Anuncio de Las dos torres, versión extendida, para mañana lunes:
Música de fondo: Canción principal de la telenovela "Pasión de gavilanes"
Imágenes: Aragorn con Arwen en Rivendel (¿Quién es ese hombre...).
Aragorn con Eowyn de camino al abismo de Helm (...que me mira y me desnuda...).
Aragorn otra vez con Arwen en Rivendel, cuando él está intentando dejarla para irse a destruir el anillo (...una fiera inquieta que me da mil vueltas...).
Aragorn, otra vez con Eowyn (...y me hacetemblar pero me hace sentir mujer.)
Final: Golum/Smeagol mirando a la cámara y diciendo: "Essss... tan guapo..."
SIN COMENTARIOS
Lo que hay que ver.
Antena 3. Anuncio de Las dos torres, versión extendida, para mañana lunes:
Música de fondo: Canción principal de la telenovela "Pasión de gavilanes"
Imágenes: Aragorn con Arwen en Rivendel (¿Quién es ese hombre...).
Aragorn con Eowyn de camino al abismo de Helm (...que me mira y me desnuda...).
Aragorn otra vez con Arwen en Rivendel, cuando él está intentando dejarla para irse a destruir el anillo (...una fiera inquieta que me da mil vueltas...).
Aragorn, otra vez con Eowyn (...y me hacetemblar pero me hace sentir mujer.)
Final: Golum/Smeagol mirando a la cámara y diciendo: "Essss... tan guapo..."
SIN COMENTARIOS
sábado, octubre 08, 2005
La trampa
"La letra que yo hago es
a la firma parecida;
con que va la trampa urdida,
que engañará a un calabrés."
Pues sí, han leído bien. Este post es una trampa. Y es que te envían uno de esos test en cadena, y tienes que responderlo, claro, porque te apetece. Pero cuando te pones a contestar preguntas, y preguntas, y van pasando las horas, acabas pensando... "¡¿Pero en qué trampa me han metido?!" Aquí va mi test:
1) NOMBRE: Laura
2) APODOS: Mónica, Madrina, Tata Uchiha-puaj, y últimamente Mamá_Ede
3) FECHA DE NACIMIENTO: 08.03.1981
4) LUGAR DE NACIMIENTO Y RESIDENCIA ACTUAL: Cartagena. Ahora vivo el Los Dolores y tengo un piso en Murcia
5) CONDIMENTO FAVORITO EN UNA ENSALADA: aceite y sal, claro.
6) ¿ALGUNA VEZ NADASTE DESNUDO/A?: Nunca, y no creo que nunca lo haga a menos que tenga una piscina cubierta y privada.
7) LA ÚLTIMA PELÍCULA QUE HAS VISTO EN EL CINE: Embrujada
8) COLOR/ES PREFERIDO/OS: Azul, violeta, y cualquiera de la gama de colores que esté entre el blanco y el negro.
9) BEBIDAS FAVORITAS: Coca-Cola y agua, mucha agua
10) ¿A QUÉ LE TEMES?: Las cucarachas
11) TUS MEJORES AMIGAS/OS: Uhmmm... varios
12) ¿A QUIÉN NO QUERIAS HABER CONOCIDO?: A Penélope Cruz. La ví en el aeropuerto y me cayó fatal (que forma mas original de eludir la pregunta 0:-)
13) CANCIÓN FAVORITA: “Angel” de Sarah McLachlan, “Head over feet” de Alanis Morissette, “I’ll be” de no me acuerdo, y miles de películas.
14) COCHE IDEAL: cualquiera que tenga cinco ruedas... vaaaaaaaaale, me vale que no tenga la de respuesto...
15) COMIDA PREFERIDA: paella, y de postre, un Banana Split de los buenos
16) NO PODRIAS VIVIR SIN: las historias, ya sea en formato libro, cine, comic...
17) PASTA DE DIENTES PREFERIDA: Herbal white. Empecé a comprarla hace años, y ya no puedo vivir sin ese sabor.
18) ADIDAS, NIKE o REEBOK: Ninguna.
19) PERFUME PREFERIDO: Noa
20) HORA A LA QUE TE DUERMES: Normalmente una media hora después de acostarme
21) ALGO QUE TE CUESTE DECIR: “Hola, me llamo Iñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate a morir” a un desconocido que vea por la calle. No sé, creo que me miraría raro.
22) ¿QUÉ QUIERES DECIR A LAS PERSONAS QUE LEEN ESTE POST?: “Vale, vale, ya sé que debería escribir más a menudo...”
23) DEPORTES FAVORITOS: Para ver, alguno; para practicar, ninguno.
24) MOMENTO MÁS TRISTE: la muerte de mi abuela
25) ¿CUÁNDO LLORASTE POR ULTIMA VEZ?: Ayer, viendo El diario de Noah... ¡Cómo mola esa película y que insensible es Bárbara!
26) ¿NO PERDONARÍAS?: Una traición, en todos sus sentidos.
27) ¿ESTÁS MAL?: Eso dicen mis amigos cuando tengo un momento de especial frikismo...
28) ¿QUÉ NO AGUANTAS?: Que me pidan algo de mi comida cuando me queda el último bocado.
29) TIEMPO QUE TARDAS EN ARREGLARTE: Depende. En un día normal, unos cuatro minutos, si tengo que arreglarme más, tardo unos siete. No puedo demorarme más, porque siempre llego tarde a todas partes.
30) LUGAR AL QUE MÁS TE GUSTA IR: Al cine.
31) PROGRAMA DE TV FAVORITO: Alguno de cine.
32) PERSONA A LA QUE LA SUELES CONTAR TUS COSAS: A Eugenio.
33) ¿QUÉ ESTACION DEL AÑO TE GUSTA MAS?: Cualquiera, me gustan todas. Y no lo digo como “no prefiero ninguna”, sino “las prefiero todas”.
34) ¿A QUÉ LUGAR IRIAS DE VACACIONES?: A muchos.
35) ¿TE IRÍAS A VIVIR A OTRO PAÍS?: En caso necesario, sí, pero echaría de menos mi tierra.
36) LA SOLEDAD ES: Lo peor. (“One is the loneliest number that you ever Know. Two can be as bad as one, because two is the loneliest number since the number one”, otra de mis canciones favoritas)
37) FRIO O CALOR: Ambos.
38) CARTA O E-MAIL: Carta, por supuesto
39) PERSONA/AS QUE TIENES GANAS DE VOLVER A VER: En primer lugar, a Eugenio; en segundo lugar a muchos amigos del pasado. Y en lugar 0, a mi ahijada, que hace mucho que no la veo, la cual me ha obligado a poner esta respuesta amenazándome con el bite no jutsu, y se está riendo detrás de mí.
40) EL ÚLTIMO REGALO QUE HAS RECIBIDO: Una caja llena de comics de parte de Eugenio... ¡Como mola!
41) ERES PUNTUAL: Suelo serlo, pero me cuesta mucho. Siempre ando corriendo porque llego tarde a todas partes.
42) DESCRIBETE EN TRES PALABRAS: Laura, Pérez y Sánchez (anda, me han venido justas)
43) ME ENFERMA: La prepotencia.
44) ¿QUIÉN ES TU AMOR PLATÓNICO?: De pequeña siempre había sido Indiana Jones (el personaje, no Harrison Ford), actualmente ninguno.
45) PERSONA QUE ODIAS O NO QUIERES MUCHO: Rene Zelweger, es que no la soporto.
46) PERSONA QUE ADMIRAS: A cualquiera que sea fiel a sí misma.
47) ¿QUIÉN TE HACE REIR?: Los hermanos Marx, Woody Allen...
48) COLOR DE OJOS: marrones oscuros.
49) COLOR DE PELO: Castaño oscuro.
50) ESTATURA: 1,80, casi.
51) NÚMERO DE PIE: 41
52) CHOCOLATE BLANCO O NEGRO: Negro, tanto si lleva, como si no lleva leche.
53) VAINILLA O CHOCOLATE: Chocolate
54) PLATA U ORO: Mithrill5
5) ¿ALGUNA VEZ TE HAS EMBORRACHADO?: No. No me gusta el sabor de las cosas que llevan alcohol, así que difícilmente podría.
56) ¿TE HAS ROTO UN HUESO ALGUNA VEZ?: No
57) ¿TIENES PIERCING Y TATUAJES?: Ninguno.
58) ¿CANTAS EN LA DUCHA?: ¡Claro que sí!
59) ¿QUÉ ES EN LO PRIMERO QUE PIENSAS CUANDO TE LEVANTAS?: Cinco minutos y me levanto.
60) MOVIL: Un Nokia 3100, de color rosa, con un pequeño colgante de Leon (le llamé así porque me recuerda al de El mago de Oz) .
61) LLUVIA O SOL: Lluvia
62) ¿TÉ O CAFÉ?: Café, con leche condensada, lo que aquí se llama un Bombón.
63) SABANAS LISAS O CON ANIMALITOS: Indiferente
64) COLOR DE CALCETINES: De colorines mejor
65) TU ULTIMA VISITA AL HOSPITAL: En enero, a urgencias, por una gripe.
66) ¿DÓNDE TE VES DENTRO DE 10 AÑOS?: Supongo que trabajando, escribiendo con un poco de suerte, con Eugenio, y terminando este test, claro.
67) ¿QUÉ AMIGO/A VIVE MAS LEJOS?: ¿Más lejos en el tiempo? Mercedes, una amiga mía que conocí en la guardería, y que fue mi compañera hasta 5º EGB.
68) ¿QUÉ CAMBIARIAS EN TU VIDA?: Tendría las oposiciones aprobadas, estaría más cerca de Eugenio, y pondría más lejas en mi habitación para ordenar libros y películas. Por lo demás, nada.
69) ¿CUÁNTOS TIMBRAZOS ANTES DE COGER EL TELEFONO: Ninguno a ser posible. Es para pillar despistado al que me llama. Je je je.
70) PELÍCULA PREFERIDA: Bufff...
71) LAS TORMENTAS, ¿TE ASUSTAN O TE GUSTAN?: Me gustan.
72) SI PUDIERAS SER OTRA PERSONA, ¿QUIÉN SERIAS?: Otra persona. Vaaaaale, era de Perogrullo. Supongo que un personaje de un libro que al tenga un final feliz.
73) ALGO QUE TENGAS PUESTO SIEMPRE Y NO TE LO QUITAS NUNCA: Mi pulsera del tobillo, y una pulsera de hilo que me puse hace dos años para ver cuánto aguantaba.
74) ¿QUÉ HAY EN LAS PAREDES DE TU HABITACIÓN?: Una foto mía de cuando tenía dos años, algún póster, un tablón de corcho con dibujos de mi hermana, y lejas con películas y muñequitos.
75) ¿QUÉ HAY DEBAJO DE TU CAMA?: Otra cama que saco cuando veo anime en el ordenador.
76) ¿CUÁL ES TU GRUPO FAVORITO?: Grupo ninguno. Cantantes, Alanis Morissette y Sarah McLachlan
77) FRASE QUE TE HAYA GUSTADO MUCHO: “Siempre es igual, sales del cine, y la vida es la misma”
78) ¿A QUIÉN RETAS PARA QUE HAGA ESTE TEST EN SU BLOG?: Eugenio... ¡te toca! Ya sé que no puedo compensarte dejándote poner un poster de Sasuke en tu habitación, pero... ¿qué me dices de uno de la JLA? Jejeje
¡¡¡Yuhu!!!! ¡Me he ganado mi poster de Sasuke! ¡Viva los Uchiha!
a la firma parecida;
con que va la trampa urdida,
que engañará a un calabrés."
Pues sí, han leído bien. Este post es una trampa. Y es que te envían uno de esos test en cadena, y tienes que responderlo, claro, porque te apetece. Pero cuando te pones a contestar preguntas, y preguntas, y van pasando las horas, acabas pensando... "¡¿Pero en qué trampa me han metido?!" Aquí va mi test:
1) NOMBRE: Laura
2) APODOS: Mónica, Madrina, Tata Uchiha-puaj, y últimamente Mamá_Ede
3) FECHA DE NACIMIENTO: 08.03.1981
4) LUGAR DE NACIMIENTO Y RESIDENCIA ACTUAL: Cartagena. Ahora vivo el Los Dolores y tengo un piso en Murcia
5) CONDIMENTO FAVORITO EN UNA ENSALADA: aceite y sal, claro.
6) ¿ALGUNA VEZ NADASTE DESNUDO/A?: Nunca, y no creo que nunca lo haga a menos que tenga una piscina cubierta y privada.
7) LA ÚLTIMA PELÍCULA QUE HAS VISTO EN EL CINE: Embrujada
8) COLOR/ES PREFERIDO/OS: Azul, violeta, y cualquiera de la gama de colores que esté entre el blanco y el negro.
9) BEBIDAS FAVORITAS: Coca-Cola y agua, mucha agua
10) ¿A QUÉ LE TEMES?: Las cucarachas
11) TUS MEJORES AMIGAS/OS: Uhmmm... varios
12) ¿A QUIÉN NO QUERIAS HABER CONOCIDO?: A Penélope Cruz. La ví en el aeropuerto y me cayó fatal (que forma mas original de eludir la pregunta 0:-)
13) CANCIÓN FAVORITA: “Angel” de Sarah McLachlan, “Head over feet” de Alanis Morissette, “I’ll be” de no me acuerdo, y miles de películas.
14) COCHE IDEAL: cualquiera que tenga cinco ruedas... vaaaaaaaaale, me vale que no tenga la de respuesto...
15) COMIDA PREFERIDA: paella, y de postre, un Banana Split de los buenos
16) NO PODRIAS VIVIR SIN: las historias, ya sea en formato libro, cine, comic...
17) PASTA DE DIENTES PREFERIDA: Herbal white. Empecé a comprarla hace años, y ya no puedo vivir sin ese sabor.
18) ADIDAS, NIKE o REEBOK: Ninguna.
19) PERFUME PREFERIDO: Noa
20) HORA A LA QUE TE DUERMES: Normalmente una media hora después de acostarme
21) ALGO QUE TE CUESTE DECIR: “Hola, me llamo Iñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate a morir” a un desconocido que vea por la calle. No sé, creo que me miraría raro.
22) ¿QUÉ QUIERES DECIR A LAS PERSONAS QUE LEEN ESTE POST?: “Vale, vale, ya sé que debería escribir más a menudo...”
23) DEPORTES FAVORITOS: Para ver, alguno; para practicar, ninguno.
24) MOMENTO MÁS TRISTE: la muerte de mi abuela
25) ¿CUÁNDO LLORASTE POR ULTIMA VEZ?: Ayer, viendo El diario de Noah... ¡Cómo mola esa película y que insensible es Bárbara!
26) ¿NO PERDONARÍAS?: Una traición, en todos sus sentidos.
27) ¿ESTÁS MAL?: Eso dicen mis amigos cuando tengo un momento de especial frikismo...
28) ¿QUÉ NO AGUANTAS?: Que me pidan algo de mi comida cuando me queda el último bocado.
29) TIEMPO QUE TARDAS EN ARREGLARTE: Depende. En un día normal, unos cuatro minutos, si tengo que arreglarme más, tardo unos siete. No puedo demorarme más, porque siempre llego tarde a todas partes.
30) LUGAR AL QUE MÁS TE GUSTA IR: Al cine.
31) PROGRAMA DE TV FAVORITO: Alguno de cine.
32) PERSONA A LA QUE LA SUELES CONTAR TUS COSAS: A Eugenio.
33) ¿QUÉ ESTACION DEL AÑO TE GUSTA MAS?: Cualquiera, me gustan todas. Y no lo digo como “no prefiero ninguna”, sino “las prefiero todas”.
34) ¿A QUÉ LUGAR IRIAS DE VACACIONES?: A muchos.
35) ¿TE IRÍAS A VIVIR A OTRO PAÍS?: En caso necesario, sí, pero echaría de menos mi tierra.
36) LA SOLEDAD ES: Lo peor. (“One is the loneliest number that you ever Know. Two can be as bad as one, because two is the loneliest number since the number one”, otra de mis canciones favoritas)
37) FRIO O CALOR: Ambos.
38) CARTA O E-MAIL: Carta, por supuesto
39) PERSONA/AS QUE TIENES GANAS DE VOLVER A VER: En primer lugar, a Eugenio; en segundo lugar a muchos amigos del pasado. Y en lugar 0, a mi ahijada, que hace mucho que no la veo, la cual me ha obligado a poner esta respuesta amenazándome con el bite no jutsu, y se está riendo detrás de mí.
40) EL ÚLTIMO REGALO QUE HAS RECIBIDO: Una caja llena de comics de parte de Eugenio... ¡Como mola!
41) ERES PUNTUAL: Suelo serlo, pero me cuesta mucho. Siempre ando corriendo porque llego tarde a todas partes.
42) DESCRIBETE EN TRES PALABRAS: Laura, Pérez y Sánchez (anda, me han venido justas)
43) ME ENFERMA: La prepotencia.
44) ¿QUIÉN ES TU AMOR PLATÓNICO?: De pequeña siempre había sido Indiana Jones (el personaje, no Harrison Ford), actualmente ninguno.
45) PERSONA QUE ODIAS O NO QUIERES MUCHO: Rene Zelweger, es que no la soporto.
46) PERSONA QUE ADMIRAS: A cualquiera que sea fiel a sí misma.
47) ¿QUIÉN TE HACE REIR?: Los hermanos Marx, Woody Allen...
48) COLOR DE OJOS: marrones oscuros.
49) COLOR DE PELO: Castaño oscuro.
50) ESTATURA: 1,80, casi.
51) NÚMERO DE PIE: 41
52) CHOCOLATE BLANCO O NEGRO: Negro, tanto si lleva, como si no lleva leche.
53) VAINILLA O CHOCOLATE: Chocolate
54) PLATA U ORO: Mithrill5
5) ¿ALGUNA VEZ TE HAS EMBORRACHADO?: No. No me gusta el sabor de las cosas que llevan alcohol, así que difícilmente podría.
56) ¿TE HAS ROTO UN HUESO ALGUNA VEZ?: No
57) ¿TIENES PIERCING Y TATUAJES?: Ninguno.
58) ¿CANTAS EN LA DUCHA?: ¡Claro que sí!
59) ¿QUÉ ES EN LO PRIMERO QUE PIENSAS CUANDO TE LEVANTAS?: Cinco minutos y me levanto.
60) MOVIL: Un Nokia 3100, de color rosa, con un pequeño colgante de Leon (le llamé así porque me recuerda al de El mago de Oz) .
61) LLUVIA O SOL: Lluvia
62) ¿TÉ O CAFÉ?: Café, con leche condensada, lo que aquí se llama un Bombón.
63) SABANAS LISAS O CON ANIMALITOS: Indiferente
64) COLOR DE CALCETINES: De colorines mejor
65) TU ULTIMA VISITA AL HOSPITAL: En enero, a urgencias, por una gripe.
66) ¿DÓNDE TE VES DENTRO DE 10 AÑOS?: Supongo que trabajando, escribiendo con un poco de suerte, con Eugenio, y terminando este test, claro.
67) ¿QUÉ AMIGO/A VIVE MAS LEJOS?: ¿Más lejos en el tiempo? Mercedes, una amiga mía que conocí en la guardería, y que fue mi compañera hasta 5º EGB.
68) ¿QUÉ CAMBIARIAS EN TU VIDA?: Tendría las oposiciones aprobadas, estaría más cerca de Eugenio, y pondría más lejas en mi habitación para ordenar libros y películas. Por lo demás, nada.
69) ¿CUÁNTOS TIMBRAZOS ANTES DE COGER EL TELEFONO: Ninguno a ser posible. Es para pillar despistado al que me llama. Je je je.
70) PELÍCULA PREFERIDA: Bufff...
71) LAS TORMENTAS, ¿TE ASUSTAN O TE GUSTAN?: Me gustan.
72) SI PUDIERAS SER OTRA PERSONA, ¿QUIÉN SERIAS?: Otra persona. Vaaaaale, era de Perogrullo. Supongo que un personaje de un libro que al tenga un final feliz.
73) ALGO QUE TENGAS PUESTO SIEMPRE Y NO TE LO QUITAS NUNCA: Mi pulsera del tobillo, y una pulsera de hilo que me puse hace dos años para ver cuánto aguantaba.
74) ¿QUÉ HAY EN LAS PAREDES DE TU HABITACIÓN?: Una foto mía de cuando tenía dos años, algún póster, un tablón de corcho con dibujos de mi hermana, y lejas con películas y muñequitos.
75) ¿QUÉ HAY DEBAJO DE TU CAMA?: Otra cama que saco cuando veo anime en el ordenador.
76) ¿CUÁL ES TU GRUPO FAVORITO?: Grupo ninguno. Cantantes, Alanis Morissette y Sarah McLachlan
77) FRASE QUE TE HAYA GUSTADO MUCHO: “Siempre es igual, sales del cine, y la vida es la misma”
78) ¿A QUIÉN RETAS PARA QUE HAGA ESTE TEST EN SU BLOG?: Eugenio... ¡te toca! Ya sé que no puedo compensarte dejándote poner un poster de Sasuke en tu habitación, pero... ¿qué me dices de uno de la JLA? Jejeje
¡¡¡Yuhu!!!! ¡Me he ganado mi poster de Sasuke! ¡Viva los Uchiha!
miércoles, septiembre 21, 2005
La derrota del lector
“También fuiste Sherezade para ti mismo, pensó, y miró la barbacoa.”
Últimamente me he estado preguntando qué hace falta para que yo me pique a algo. La cosa es que es posible que me guste casi cualquier cosa, y según Eugenio, es porque soy capaz de verle algo bueno a cualquier cosa. No creo que sea eso. Lo que pasa es que me resulta interesante casi cualquier cosa. Es raro que pierda el interés en algo, y si ocurre, es por algún factor en concreto, o porque la película/libro/lo que sea, no tiene por donde cogerse. Por poner un ejemplo, no me gustó para nada L.A. Confidential, pero esto es debido a un factor en concreto: no soporto a Russell Crowe, me aburre, no puedo evitarlo. Es ver su cara en una pantalla, y dormirme. Tampoco me gustó Reencarnación, pero esto es porque esta película no hay por donde cogerla. Todo es malo. Le pedí a Marisa que me dijera cualquier aspecto de una película, para ver si se salvaba en eso, y no encontramos ninguno (ella me dijo vestuario, y me acordé de la chaqueta que le habían puesto al niño para que la película pareciera más realista; y me estoy acordando de la banda sonora, y es para decapitar a alguien).
Así que me aceptando que me resulte interesante casi cualquier cosa en mayor o menor grado, pero creo que la solución es que más bien me adapto a cualquier cosa. A ver si me explico, en Descubriendo nunca jamás (puede haber spoiler), el productor del teatro le dice a Johnny Depp que al público adulto no le va a gustar Peter Pan porque lo ven con ojos de adulto, así que él reparte niños por toda la sala para que los adultos vean la obra con ojos de niño. Supongo que lo que yo hago para que me guste cualquier cosa es adaptarme a lo que estoy viendo, y no pedirle peras al olmo. Si veo una película de oscar como Million Dólar Baby, suelo ser más exigente (y esta cubrió las expectativas con creces); y si veo Embrujada, mis expectativas bajan y sólo le pido que salga algo de la serie original. Si leo un libro de García Márquez, soy muy exigente porque por mucho que lo sea, sé que alcanzará el nivel; si leo a Stephen King, también soy exigente pero en otro sentido: quiero “ver” a Stephen King; y si leo un libro de fácil lectura, no le pido mucho.
Con el comic y el manga me pasa lo mismo. Y es que no es lo mismo leer The Sandman, que leer Naruto. El primero es algo magnífico. Ya hablé de Sandman en Quién me mandaría a mí. Sandman tiene a los siete eternos, tiene mitología, cuentos, historia, historias interesantes, personajes interesantes, referencias, y personajes muy bien logrados. Sandman tiene una forma distinta de hablar para cada eterno, tiene a Lucifer queriendo dimitir de su puesto, tiene a Muerte siendo mortal un día cada siglo para conocer mejor la vida mortal que se lleva, tiene a un millón de gatos soñando lo mismo para cambiar el mundo, tiene a Shakespeare representando El sueño de una noche de verano antes los mismos Titania y Oberón...
Naruto es magnífico pero en otro sentido. Lo que tiene Naruto son a ninjas luchando y entrenándose para ser mejores ninjas, tiene personajes interesantes, con un pasado interesante, tiene traiciones de ninjas renegados, soledad de niños apartados de la sociedad por culpa de los adultos, tiene muchas situaciones divertidas, y sobre todo, tiene escenas en las que al sólo ver una viñeta es capaz de dejarte con la boca abierta.
Si leo una obra de Yuu Watase, por supuesto que la leo de otra forma, y se ha convertido en mi autora de manga favorita. Sus mangas tienen siempre un guión perfecto, una historia interesante, y personajes a los que le coges cariño casi al instante. También tiene muchas situaciones divertidas, como el personaje de Kiu en Ceres. Sus mangas son perfectos, aunque yo me empeñe en llamarla sádica y asesina en serie.
Y hablando de escritores sádicos, no me puedo olvidar de J. K. Rowling. Ella, por si alguien ha estado con la cabeza bajo tierra durante los últimos cinco años, es la autora de Harry Potter. ¿Qué le pido a los libros de Harry Potter? Todo. Y J. K. Rowling suele darme más aún. El primero, desde el título del primer capítulo (“El niño que vivió”), me enganchó completamente. Es un libro infantil perfecto. El segundo, es algo peor, pero es una segunda parte, y ya se sabe lo que se dice de las segundas partes. El tercero es perfecto. Tiene de todo, hasta el pasado que vuelve, que dirían en Scream 3. Creo que es mi favorito. El cuarto tiene de todo... literalmente de todo. Es para J. K. Rowling como Apocalipsis para Stephen King: está todo de un autor, lo bueno y lo malo. Y ese final es... bufff. El quinto es olvidable, porque no avanza la historia, pero en las pequeñas escenas, es de los mejores. Me gustó todo lo de la orden del fénix, y sobre todo los personajes de Snape, Sirius, Lupin y James, cuando se cuentan cosas de su pasado... genial. El sexto es de los mejores. Me ha gustado mucho, aunque haya afianzado mi idea de que J. K. Rowling es una sádica. Lo mejor de todos los libros es Severus Snape. Es un personaje que me encanta, porque es fiel a sí mismo. No cambia en ningún libro, es él mismo hasta el final. Y una vez más diré: sí, J. K. Rowling es una sádica, y todos nos quejamos de que se pasa mucho con Harry, pero... como tiene enganchado a medio mundo a lo que ella escribe.
Y finalmente lo diré una vez más: para que una historia sea interesante, hacen falta dos cosas, personajes bien hechos que el espectador/lector sea capaz de acabar la historia pensando en que realmente existen; y un malo que sea atrayente y muy malo.
Últimamente me he estado preguntando qué hace falta para que yo me pique a algo. La cosa es que es posible que me guste casi cualquier cosa, y según Eugenio, es porque soy capaz de verle algo bueno a cualquier cosa. No creo que sea eso. Lo que pasa es que me resulta interesante casi cualquier cosa. Es raro que pierda el interés en algo, y si ocurre, es por algún factor en concreto, o porque la película/libro/lo que sea, no tiene por donde cogerse. Por poner un ejemplo, no me gustó para nada L.A. Confidential, pero esto es debido a un factor en concreto: no soporto a Russell Crowe, me aburre, no puedo evitarlo. Es ver su cara en una pantalla, y dormirme. Tampoco me gustó Reencarnación, pero esto es porque esta película no hay por donde cogerla. Todo es malo. Le pedí a Marisa que me dijera cualquier aspecto de una película, para ver si se salvaba en eso, y no encontramos ninguno (ella me dijo vestuario, y me acordé de la chaqueta que le habían puesto al niño para que la película pareciera más realista; y me estoy acordando de la banda sonora, y es para decapitar a alguien).
Así que me aceptando que me resulte interesante casi cualquier cosa en mayor o menor grado, pero creo que la solución es que más bien me adapto a cualquier cosa. A ver si me explico, en Descubriendo nunca jamás (puede haber spoiler), el productor del teatro le dice a Johnny Depp que al público adulto no le va a gustar Peter Pan porque lo ven con ojos de adulto, así que él reparte niños por toda la sala para que los adultos vean la obra con ojos de niño. Supongo que lo que yo hago para que me guste cualquier cosa es adaptarme a lo que estoy viendo, y no pedirle peras al olmo. Si veo una película de oscar como Million Dólar Baby, suelo ser más exigente (y esta cubrió las expectativas con creces); y si veo Embrujada, mis expectativas bajan y sólo le pido que salga algo de la serie original. Si leo un libro de García Márquez, soy muy exigente porque por mucho que lo sea, sé que alcanzará el nivel; si leo a Stephen King, también soy exigente pero en otro sentido: quiero “ver” a Stephen King; y si leo un libro de fácil lectura, no le pido mucho.
Con el comic y el manga me pasa lo mismo. Y es que no es lo mismo leer The Sandman, que leer Naruto. El primero es algo magnífico. Ya hablé de Sandman en Quién me mandaría a mí. Sandman tiene a los siete eternos, tiene mitología, cuentos, historia, historias interesantes, personajes interesantes, referencias, y personajes muy bien logrados. Sandman tiene una forma distinta de hablar para cada eterno, tiene a Lucifer queriendo dimitir de su puesto, tiene a Muerte siendo mortal un día cada siglo para conocer mejor la vida mortal que se lleva, tiene a un millón de gatos soñando lo mismo para cambiar el mundo, tiene a Shakespeare representando El sueño de una noche de verano antes los mismos Titania y Oberón...
Naruto es magnífico pero en otro sentido. Lo que tiene Naruto son a ninjas luchando y entrenándose para ser mejores ninjas, tiene personajes interesantes, con un pasado interesante, tiene traiciones de ninjas renegados, soledad de niños apartados de la sociedad por culpa de los adultos, tiene muchas situaciones divertidas, y sobre todo, tiene escenas en las que al sólo ver una viñeta es capaz de dejarte con la boca abierta.
Si leo una obra de Yuu Watase, por supuesto que la leo de otra forma, y se ha convertido en mi autora de manga favorita. Sus mangas tienen siempre un guión perfecto, una historia interesante, y personajes a los que le coges cariño casi al instante. También tiene muchas situaciones divertidas, como el personaje de Kiu en Ceres. Sus mangas son perfectos, aunque yo me empeñe en llamarla sádica y asesina en serie.
Y hablando de escritores sádicos, no me puedo olvidar de J. K. Rowling. Ella, por si alguien ha estado con la cabeza bajo tierra durante los últimos cinco años, es la autora de Harry Potter. ¿Qué le pido a los libros de Harry Potter? Todo. Y J. K. Rowling suele darme más aún. El primero, desde el título del primer capítulo (“El niño que vivió”), me enganchó completamente. Es un libro infantil perfecto. El segundo, es algo peor, pero es una segunda parte, y ya se sabe lo que se dice de las segundas partes. El tercero es perfecto. Tiene de todo, hasta el pasado que vuelve, que dirían en Scream 3. Creo que es mi favorito. El cuarto tiene de todo... literalmente de todo. Es para J. K. Rowling como Apocalipsis para Stephen King: está todo de un autor, lo bueno y lo malo. Y ese final es... bufff. El quinto es olvidable, porque no avanza la historia, pero en las pequeñas escenas, es de los mejores. Me gustó todo lo de la orden del fénix, y sobre todo los personajes de Snape, Sirius, Lupin y James, cuando se cuentan cosas de su pasado... genial. El sexto es de los mejores. Me ha gustado mucho, aunque haya afianzado mi idea de que J. K. Rowling es una sádica. Lo mejor de todos los libros es Severus Snape. Es un personaje que me encanta, porque es fiel a sí mismo. No cambia en ningún libro, es él mismo hasta el final. Y una vez más diré: sí, J. K. Rowling es una sádica, y todos nos quejamos de que se pasa mucho con Harry, pero... como tiene enganchado a medio mundo a lo que ella escribe.
Y finalmente lo diré una vez más: para que una historia sea interesante, hacen falta dos cosas, personajes bien hechos que el espectador/lector sea capaz de acabar la historia pensando en que realmente existen; y un malo que sea atrayente y muy malo.
sábado, agosto 27, 2005
El misterio de Salem's Lot
“El terror, que no terminaría por otros veintiocho años –si es que terminó alguna vez-, comenzó, hasta donde sé o puedo contar, con un barco de papel que flotaba a lo largo del arroyo de una calle anegada de lluvia.”
O de cómo recuperé mis terrores infantiles de la mano de Stephen King. Él dice que escribe para exteriorizar sus miedos. El problema es que me los interioriza a mí. Desde que leí “El resplandor”, hará unos diez años, supe que él era el culpable de todos mis miedos. Desde entonces, siempre que entro a un cuarto de baño, tengo que mirar detrás de la cortina de la ducha. Desde ese libro, Stephen King ha sido el causante de muchos de mis miedos: miedo a que un virus mortal acabe con la mayoría de la humanidad, miedo a que los extraterrestres nos ataquen haciendo que nos convirtamos en ellos, miedo a los payasos con globos en la mano que flotan (todos flotamos aquí abajo), o miedo al futuro de la televisión y su repercusión en la sociedad. Pero también hay otros temores muchos más “normales” que pueblan mis pesadillas, y recientemente las he recuperado todas gracias a Stephen King.
Como ya dije en uno de mis primeros post, me dan pánico las cucarachas por culpa de una película que vi de niña. Esa película ha resultado ser Creepshow, escrita por Stephen King. La vi hace un par de semanas, y he de decir que mi memoria me jugó una mala pasada con algunos asuntos de la historia. Yo recordaba una casa típica americana, de madera; y un hombre de lo más normal que mataba una cucaracha, y otras venían a vengarse. Lo que vi realmente era un hombre obsesionado con la limpieza, viviendo en un apartamente de un blanco inmaculado. Supongo que mi subconsciente trasladó esa historia a un ambiente más cercano a mí, para hacerlo todo más terrorífico. Claro que el terror era el mismo: miles de cucarachas saliendo del cuerpo del hombre muerto.
Otra de mis pesadillas recurrentes es estar en medio del mar, y tener miedo. No porque haya tiburones u otro animal peligroso, porque en el sueño SÉ que no los hay. Tampco porque no sepa nadar o me hunda, porque en el sueño me mantengo a flote fácilmente. Es por el mar mismo. Sobre todo las algas me dan pánico. En el sueño sé que hay algo que puede acercarse rápidamente y atacarme. ¿Qué es? La respuesta la obtuve cuando vi la historia titulada “La balsa” de Creepshow 2: un grupo de jóvenes se queda atrapados sobre una balsa en mitad de un lago, mientras una masa viscosa que se mueve rápidamente los acecha. Otra pesadilla infantil provocada por Stephen King.
Y es que él sabe cómo dar miedo. Es capaz de que te dé miedo hasta un analgésico, Y si no, leed “Misery”, donde el protagonista está enganchado a la medicina que le da Annie Wilkes, quien por cierto, también es bastante aterradora; o “Los Tommyknockers”, donde Gardener también está enganchado a los tranquilizantes.
Con Stephen King, frases tan normales como “Soy su fan número uno”, “Quiero mi tarta”, o “Gracias por el paseo, señora”, pueden resultar muy aterradoras.
A mí, desde siempre, el personaje de terror que más miedo me causa (además de Freddy Krueguer), es Drácula. De noche, después de ver una película de vampiros, recuerdo que me quedaba completamente quieta en la cama, decidiendo si girarme a la derecha o a la izquierda para dormir; hasta que al final, siempre me quedaba mirando hacia arriba, incapaz de moverme, tapada hasta las orejas para no dejar mi cuello al descubierto, y respirando suavemente para escuchar cualquier mínimo ruido. Así, aunque un vampiro me mordiese, al menos le veía venir y tenía tiempo de gritar y alertar a los demás.
Pero llegó Anne Rice, cuya capacidad de hacer que los vampiros sean snobs bisexuales hizo que perdiera mi miedo a los vampiros. Si ya lo decía yo en otro post, el malo no puede ser protagonista por dos razones: la primera es que si es malo, está fuera del peligro que él mismo implica, y pierde la emoción; y la segunda, es que se produce una identificación entre lector y malo, y deja de ser el malo.
En “Entrevista con el vampiro” podemos aceptar que el malo sea Lestat, en “Lestat el vampiro” podemos aceptar que los malos sean algunos secundarios, incluso en “La reina de los condenados podemos aceptar que la mala sea Akasha, pero... ¿Qué pasa con “El ladrón de cuerpos” y “Menoch, el diablo”? Que los malos no son vampiros, así que buenos = vampiros = pérdida de terror.
Es una suerte que tenga a Stephen King en mi vida. Me he propuesto leer todas sus obras por orden de publicación, y como “Carrie” ya la había leído, me tocaba “El misterio de Salem’s Lot”. En las primeras páginas no se sabe muy bien cual es ese misterio, pero como alguien se le ocurrió traducirlo también como “La hora del vampiro” (haciendo gran alarde de sus dotes de traducción), el misterio se pierde: vampiros sueltos en las noches, cada vez más largas, de Salem’s Lot.
¡Y qué vampiros, señores, qué vampiros! Nada de snobs acechando a la aristocracia francesa, nada de buscar víctimas entre las prostitutas y los delincuentes del puerto de Nueva Orleáns, nada de alimentarse de ratas, ni de tratar de encontrar el sentido de la vida para acallar los remordimientos... ¡Vampiros con mayúscula! De los que necesitan permiso para entrar en una casa, de los que tienen un amo común al que respetar, de los que tienen unos ojos tan profundos capaces de hipnotizar, de los que causan un terror tan asombroso que prefieres unirte a ellos para que todo acabe de una vez, de los que esperan ansiosamente la oscuridad para alimentarse de antiguos enemigos, e incluso de tus padres, si eres un niño... ¡Eso da miedo!
Puedo decir orgullosa y satisfecha, que he recuperado mi miedo a los vampiros gracias a Stephen King. Mis noches de insomnio le deben mucho a este gran hombre.
O de cómo recuperé mis terrores infantiles de la mano de Stephen King. Él dice que escribe para exteriorizar sus miedos. El problema es que me los interioriza a mí. Desde que leí “El resplandor”, hará unos diez años, supe que él era el culpable de todos mis miedos. Desde entonces, siempre que entro a un cuarto de baño, tengo que mirar detrás de la cortina de la ducha. Desde ese libro, Stephen King ha sido el causante de muchos de mis miedos: miedo a que un virus mortal acabe con la mayoría de la humanidad, miedo a que los extraterrestres nos ataquen haciendo que nos convirtamos en ellos, miedo a los payasos con globos en la mano que flotan (todos flotamos aquí abajo), o miedo al futuro de la televisión y su repercusión en la sociedad. Pero también hay otros temores muchos más “normales” que pueblan mis pesadillas, y recientemente las he recuperado todas gracias a Stephen King.
Como ya dije en uno de mis primeros post, me dan pánico las cucarachas por culpa de una película que vi de niña. Esa película ha resultado ser Creepshow, escrita por Stephen King. La vi hace un par de semanas, y he de decir que mi memoria me jugó una mala pasada con algunos asuntos de la historia. Yo recordaba una casa típica americana, de madera; y un hombre de lo más normal que mataba una cucaracha, y otras venían a vengarse. Lo que vi realmente era un hombre obsesionado con la limpieza, viviendo en un apartamente de un blanco inmaculado. Supongo que mi subconsciente trasladó esa historia a un ambiente más cercano a mí, para hacerlo todo más terrorífico. Claro que el terror era el mismo: miles de cucarachas saliendo del cuerpo del hombre muerto.
Otra de mis pesadillas recurrentes es estar en medio del mar, y tener miedo. No porque haya tiburones u otro animal peligroso, porque en el sueño SÉ que no los hay. Tampco porque no sepa nadar o me hunda, porque en el sueño me mantengo a flote fácilmente. Es por el mar mismo. Sobre todo las algas me dan pánico. En el sueño sé que hay algo que puede acercarse rápidamente y atacarme. ¿Qué es? La respuesta la obtuve cuando vi la historia titulada “La balsa” de Creepshow 2: un grupo de jóvenes se queda atrapados sobre una balsa en mitad de un lago, mientras una masa viscosa que se mueve rápidamente los acecha. Otra pesadilla infantil provocada por Stephen King.
Y es que él sabe cómo dar miedo. Es capaz de que te dé miedo hasta un analgésico, Y si no, leed “Misery”, donde el protagonista está enganchado a la medicina que le da Annie Wilkes, quien por cierto, también es bastante aterradora; o “Los Tommyknockers”, donde Gardener también está enganchado a los tranquilizantes.
Con Stephen King, frases tan normales como “Soy su fan número uno”, “Quiero mi tarta”, o “Gracias por el paseo, señora”, pueden resultar muy aterradoras.
A mí, desde siempre, el personaje de terror que más miedo me causa (además de Freddy Krueguer), es Drácula. De noche, después de ver una película de vampiros, recuerdo que me quedaba completamente quieta en la cama, decidiendo si girarme a la derecha o a la izquierda para dormir; hasta que al final, siempre me quedaba mirando hacia arriba, incapaz de moverme, tapada hasta las orejas para no dejar mi cuello al descubierto, y respirando suavemente para escuchar cualquier mínimo ruido. Así, aunque un vampiro me mordiese, al menos le veía venir y tenía tiempo de gritar y alertar a los demás.
Pero llegó Anne Rice, cuya capacidad de hacer que los vampiros sean snobs bisexuales hizo que perdiera mi miedo a los vampiros. Si ya lo decía yo en otro post, el malo no puede ser protagonista por dos razones: la primera es que si es malo, está fuera del peligro que él mismo implica, y pierde la emoción; y la segunda, es que se produce una identificación entre lector y malo, y deja de ser el malo.
En “Entrevista con el vampiro” podemos aceptar que el malo sea Lestat, en “Lestat el vampiro” podemos aceptar que los malos sean algunos secundarios, incluso en “La reina de los condenados podemos aceptar que la mala sea Akasha, pero... ¿Qué pasa con “El ladrón de cuerpos” y “Menoch, el diablo”? Que los malos no son vampiros, así que buenos = vampiros = pérdida de terror.
Es una suerte que tenga a Stephen King en mi vida. Me he propuesto leer todas sus obras por orden de publicación, y como “Carrie” ya la había leído, me tocaba “El misterio de Salem’s Lot”. En las primeras páginas no se sabe muy bien cual es ese misterio, pero como alguien se le ocurrió traducirlo también como “La hora del vampiro” (haciendo gran alarde de sus dotes de traducción), el misterio se pierde: vampiros sueltos en las noches, cada vez más largas, de Salem’s Lot.
¡Y qué vampiros, señores, qué vampiros! Nada de snobs acechando a la aristocracia francesa, nada de buscar víctimas entre las prostitutas y los delincuentes del puerto de Nueva Orleáns, nada de alimentarse de ratas, ni de tratar de encontrar el sentido de la vida para acallar los remordimientos... ¡Vampiros con mayúscula! De los que necesitan permiso para entrar en una casa, de los que tienen un amo común al que respetar, de los que tienen unos ojos tan profundos capaces de hipnotizar, de los que causan un terror tan asombroso que prefieres unirte a ellos para que todo acabe de una vez, de los que esperan ansiosamente la oscuridad para alimentarse de antiguos enemigos, e incluso de tus padres, si eres un niño... ¡Eso da miedo!
Puedo decir orgullosa y satisfecha, que he recuperado mi miedo a los vampiros gracias a Stephen King. Mis noches de insomnio le deben mucho a este gran hombre.
martes, julio 19, 2005
Aucto del martírio de Sancta Eulalia
“En la tercera hornacina del altar mayor, del lado del Evangelio, allí estaba la noticia. La lápida saltó en pedazos al primer golpe de la piocha, y una cabellera viva de un color cobre intenso se derramó fuera de la cripta. El maestro de obra quiso sacarla completa con la ayuda de sus obreros, y cuanto más tiraban de ella más larga y abundante parecía, hasta que salieron las últimas hebras todavía prendidas a un cráneo de niña. En la hornacina no quedó nada más que unos huesecillos menudos y dispersos, y en la lápida de cantería carcomida por el salitre sólo era legible un nombre sin apellidos: Sierva María de Todos los ángeles. Extendida en el suelo, la cabellera espléndida medía veintidós metros con once centímetros.”
Estaba mirando el blog de Eugenio, y menciona una página con el santoral. Me he puesto a mirar mi santo, y me encuentro con esto:
Laura, virgen, 1 de junio.
Laura, virgen, 18 de agosto.
Laura, viuda, 19 de octubre.
Laura Vicuña, virgen, 22 de enero.
A lo que yo me pregunto: ¿Por qué tienen tan mala suerte los santos? ¿Es que para ser santo hay que sufrir? Pero sigo buscando, a ver si hay alguien que no tuviera que sufrir para ser santo, y cojo varios nombres al azar:
Lamberto, mártir: 16 abril
Lauro, mártir: 18 agosto
Lázaro, monje: 23 febrero
Leodegario, obispo y mártir: 11 marzo
León, subdiácono y mártir: 30 junio
Leonardo, abad: 27 noviembre
Leonardo Murialdo, presbítero: 19 mayo
Leonardo, confesor: 6 noviembre
Leoncio, obispo: 19 marzo
Leoncio, labrador mártir: 1 agosto
Leonor, virgen: 22 febrero
Ligorio, ermitaño y mártir: 13 septiembre
Lucina, matrona: 30 junio
Lucio, rey: 3 diciembre
Luisa Albertoni, * religiosa: 31 enero
Luisa de Nagasaki, viuda: 18 septiembre
Llagas de San Francisco: 17 septiembre
Esto hace que me pregunte varias cosas: ¿Cómo puede ser el santoral tan machista? A ver, para llegar a ser santo, se puede ser mártir, papa, abad, obispo, presbítero (que, para el que no lo sepa, aquí quiere decir “Clérigo ordenado de misa”, y no tiene nada que ver con los prostíbulos), ermitaño (no, Sonia, Jiraiya no tiene nada de santo, aunque sea un ermitaño), subdiácono, confesor, monje, o incluso rey. En cambio para ser santa, tienes que ser virgen o viuda. ¿Porqué no hay ningún hombre que sea por ejemplo, abad y viudo? ¿O virgen y mártir? Porque claro, para ser santo, puedes tirarte toda tu vida siendo rey de algún sitio, viviendo a cuerpo de rey (nunca mejor dicho), y cuando te mueras, que te hagan santo. Pero para que te hagan santa, se te tiene que morir el marido. Ya les vale.
Otra cosa que me pregunto es qué haría ese Lucio, rey, para que le hicieran santo. (No, Isa, no creo que sea el mismo Lucius que sale en Harry Potter.) (Sí, Isa, a Lucius tendrían que hacerle santo por aguantar al niño ese de la cicatriz en la frente.)Porque vamos a ver, si por ejemplo, liberó al país de una invasión del país vecino, ¿no podrían poner Lucio, asesino de miles de personas del país vecino, 27 de septiembre.? ¿Y si por ejemplo, lo que hizo fue inventar un sistema de riego para que las cosechas del pueblo no se malograsen en verano, no podrían poner, Lucio, inventor y regador, 5 de Octubre? ¿Y si lo que realmente hizo fue donar una importante cantidad a la Iglesia para que lo hicieran santo al morir, no podrían poner, Lucio, gran sobornador, 7 de Enero? Pero si eres mujer, tienes a todo el mundo pendiente de si con quien vas y con quien vienes, para poder hacerte santa.
Y hablando de santas: Lucina, matrona, ¿de verdad la hicieron santa por ser matrona? Porque según el diccionario de la RAE, una matrona puede ser “Mujer especialmente autorizada para asistir a las parturientas”, que igual era la matrona de las mujeres del tal Lucio, a saber cuántas tuvo. También puede significar “Madre de familia, noble y virtuosa”, que también tiene narices. Así que o virgen, o viuda, o madre de familia. Está clara la concepción de la mujer que tiene la Iglesia. Otro significado es “En las aduanas y oficinas semejantes, mujer encargada de registrar a las personas de su sexo”. Que no creo yo que este sea el correcto, porque no sé yo si en aquella época se registraba a las mujeres en la aduana, aunque pensándolo bien... ¿y si la tal Lucina era la encargada de asegurarse de que las mujeres santas eran vírgenes?
Y la última pregunta que se me plantea al leer esa página es... ¿de verdad hay alguien que se llame Llagas de San Francisco?
Estaba mirando el blog de Eugenio, y menciona una página con el santoral. Me he puesto a mirar mi santo, y me encuentro con esto:
Laura, virgen, 1 de junio.
Laura, virgen, 18 de agosto.
Laura, viuda, 19 de octubre.
Laura Vicuña, virgen, 22 de enero.
A lo que yo me pregunto: ¿Por qué tienen tan mala suerte los santos? ¿Es que para ser santo hay que sufrir? Pero sigo buscando, a ver si hay alguien que no tuviera que sufrir para ser santo, y cojo varios nombres al azar:
Lamberto, mártir: 16 abril
Lauro, mártir: 18 agosto
Lázaro, monje: 23 febrero
Leodegario, obispo y mártir: 11 marzo
León, subdiácono y mártir: 30 junio
Leonardo, abad: 27 noviembre
Leonardo Murialdo, presbítero: 19 mayo
Leonardo, confesor: 6 noviembre
Leoncio, obispo: 19 marzo
Leoncio, labrador mártir: 1 agosto
Leonor, virgen: 22 febrero
Ligorio, ermitaño y mártir: 13 septiembre
Lucina, matrona: 30 junio
Lucio, rey: 3 diciembre
Luisa Albertoni, * religiosa: 31 enero
Luisa de Nagasaki, viuda: 18 septiembre
Llagas de San Francisco: 17 septiembre
Esto hace que me pregunte varias cosas: ¿Cómo puede ser el santoral tan machista? A ver, para llegar a ser santo, se puede ser mártir, papa, abad, obispo, presbítero (que, para el que no lo sepa, aquí quiere decir “Clérigo ordenado de misa”, y no tiene nada que ver con los prostíbulos), ermitaño (no, Sonia, Jiraiya no tiene nada de santo, aunque sea un ermitaño), subdiácono, confesor, monje, o incluso rey. En cambio para ser santa, tienes que ser virgen o viuda. ¿Porqué no hay ningún hombre que sea por ejemplo, abad y viudo? ¿O virgen y mártir? Porque claro, para ser santo, puedes tirarte toda tu vida siendo rey de algún sitio, viviendo a cuerpo de rey (nunca mejor dicho), y cuando te mueras, que te hagan santo. Pero para que te hagan santa, se te tiene que morir el marido. Ya les vale.
Otra cosa que me pregunto es qué haría ese Lucio, rey, para que le hicieran santo. (No, Isa, no creo que sea el mismo Lucius que sale en Harry Potter.) (Sí, Isa, a Lucius tendrían que hacerle santo por aguantar al niño ese de la cicatriz en la frente.)Porque vamos a ver, si por ejemplo, liberó al país de una invasión del país vecino, ¿no podrían poner Lucio, asesino de miles de personas del país vecino, 27 de septiembre.? ¿Y si por ejemplo, lo que hizo fue inventar un sistema de riego para que las cosechas del pueblo no se malograsen en verano, no podrían poner, Lucio, inventor y regador, 5 de Octubre? ¿Y si lo que realmente hizo fue donar una importante cantidad a la Iglesia para que lo hicieran santo al morir, no podrían poner, Lucio, gran sobornador, 7 de Enero? Pero si eres mujer, tienes a todo el mundo pendiente de si con quien vas y con quien vienes, para poder hacerte santa.
Y hablando de santas: Lucina, matrona, ¿de verdad la hicieron santa por ser matrona? Porque según el diccionario de la RAE, una matrona puede ser “Mujer especialmente autorizada para asistir a las parturientas”, que igual era la matrona de las mujeres del tal Lucio, a saber cuántas tuvo. También puede significar “Madre de familia, noble y virtuosa”, que también tiene narices. Así que o virgen, o viuda, o madre de familia. Está clara la concepción de la mujer que tiene la Iglesia. Otro significado es “En las aduanas y oficinas semejantes, mujer encargada de registrar a las personas de su sexo”. Que no creo yo que este sea el correcto, porque no sé yo si en aquella época se registraba a las mujeres en la aduana, aunque pensándolo bien... ¿y si la tal Lucina era la encargada de asegurarse de que las mujeres santas eran vírgenes?
Y la última pregunta que se me plantea al leer esa página es... ¿de verdad hay alguien que se llame Llagas de San Francisco?
domingo, julio 17, 2005
Tres sombreros de copa
“MARCELINO-. ¡Pobre tía Paula! Aborrecer ella a Susana... ¡Y Susana ser aborrecida!... ¿Por qué ese afán de pensar mal de todo? ¿De querer descubrir, aun en lo más sencillo y simple, un secreto, un pecado...? ¿Tú no comprendes entonces que en el mundo pueda haber gente buena?”
Después de leer ayer “Maribel y la extraña familia”, y el año pasado “Tres sombreros de copa”, me veo obligada a dedicar un post a Miguel Mihura, dramaturgo, de mediados de siglo, y, para mí, uno de los mejores de este siglo en España. Pero tuvo un pequeño fallo: se equivocó de época.
El caso es que escribió en 1932 “Tres sombreros de copa”, una de las mejores obras del absurdo que he leído, junto con, claro está, “Esperando a Godot”. Por aquella época, para los que recordareis, Lorca estaba escribiendo y estrenando sus obras, del tipo de “Mariana Pineda” o “Bodas de sangre”, así que una obra del absurdo, no era entendida por nadie (“Ubú rey”, preludio del absurdo se había estrenado en 1896, pero hasta “Esperando a Godot” en 1952 el absurdo no puede tener cabida). ¡Un español se adelantó 20 años a él!
Otra pega que tiene este autor es que “Tres sombreros de copa” es de lo mejor, y ya se sabe lo que pasa cuando un autor da de pleno con su primera obra, que las restantes, brillan con menos luz.
Así que ayer me puse a leer “Maribel y la extraña familia” por probar, y resulta que me gustó casi tanto como la primera. La obra va de lo siguiente: Dos mujeres mayores, muy anticuadas, quieren que el hijo de una de ellas se case con una chica moderna, porque es como ellas no han podido ser nunca. El hijo, que se llama Marcelino, encuentra a la chica ideal, Maribel, en un bar, y le gusta tanto que sea tan abierta, tan moderna, tan alegre, que quiere casarse con ella. Pero hay algo que ni él ni las dos mujeres saben sobre Maribel: es una prostituta. El choque entre las dos mujeres mayores anticuadas que quieren ser modernas, y la chica joven que lo es, y que no entiende cómo esas tres personas pueden ser tan inocentes, es cómico ya desde el principio (impresionante la visita alquilada del principio, o la conversación de las dos mujeres sobre lo poco que duran los hombres), pero de la comedia pasa a la total profundidad de los sentimientos, pasando por las sospechas que me recordaron a “Eloísa está debajo de un almendro”, de Jardiel Poncela, pero sin tanta comedia.
Pero, ¿qué me gustó de esta obra? Que realmente no pasa nada, si lo miras bien; y en cambio, los personajes sufren una transformación increíble. Maribel, sobre todo; pero el personaje de Marcelino, en la última página, tiene una profundidad asombrosa.
En “Tres sombreros de copa”, trata de un hombre que va a casarse al día siguiente, y esa noche en el hotel, tendrá que convivir con una compañía de teatro, si no recuerdo mal.
Situaciones de absurdo total, y comedia conseguida con la tragedia que encierran los personajes es lo mejor de Mihura, que para el que no lo sepa, es el encargado de que “Bienvenido Mr. Marshall” sea una gran película.
Lo dicho, Mihura dentro de mi lista de favoritos.
Después de leer ayer “Maribel y la extraña familia”, y el año pasado “Tres sombreros de copa”, me veo obligada a dedicar un post a Miguel Mihura, dramaturgo, de mediados de siglo, y, para mí, uno de los mejores de este siglo en España. Pero tuvo un pequeño fallo: se equivocó de época.
El caso es que escribió en 1932 “Tres sombreros de copa”, una de las mejores obras del absurdo que he leído, junto con, claro está, “Esperando a Godot”. Por aquella época, para los que recordareis, Lorca estaba escribiendo y estrenando sus obras, del tipo de “Mariana Pineda” o “Bodas de sangre”, así que una obra del absurdo, no era entendida por nadie (“Ubú rey”, preludio del absurdo se había estrenado en 1896, pero hasta “Esperando a Godot” en 1952 el absurdo no puede tener cabida). ¡Un español se adelantó 20 años a él!
Otra pega que tiene este autor es que “Tres sombreros de copa” es de lo mejor, y ya se sabe lo que pasa cuando un autor da de pleno con su primera obra, que las restantes, brillan con menos luz.
Así que ayer me puse a leer “Maribel y la extraña familia” por probar, y resulta que me gustó casi tanto como la primera. La obra va de lo siguiente: Dos mujeres mayores, muy anticuadas, quieren que el hijo de una de ellas se case con una chica moderna, porque es como ellas no han podido ser nunca. El hijo, que se llama Marcelino, encuentra a la chica ideal, Maribel, en un bar, y le gusta tanto que sea tan abierta, tan moderna, tan alegre, que quiere casarse con ella. Pero hay algo que ni él ni las dos mujeres saben sobre Maribel: es una prostituta. El choque entre las dos mujeres mayores anticuadas que quieren ser modernas, y la chica joven que lo es, y que no entiende cómo esas tres personas pueden ser tan inocentes, es cómico ya desde el principio (impresionante la visita alquilada del principio, o la conversación de las dos mujeres sobre lo poco que duran los hombres), pero de la comedia pasa a la total profundidad de los sentimientos, pasando por las sospechas que me recordaron a “Eloísa está debajo de un almendro”, de Jardiel Poncela, pero sin tanta comedia.
Pero, ¿qué me gustó de esta obra? Que realmente no pasa nada, si lo miras bien; y en cambio, los personajes sufren una transformación increíble. Maribel, sobre todo; pero el personaje de Marcelino, en la última página, tiene una profundidad asombrosa.
En “Tres sombreros de copa”, trata de un hombre que va a casarse al día siguiente, y esa noche en el hotel, tendrá que convivir con una compañía de teatro, si no recuerdo mal.
Situaciones de absurdo total, y comedia conseguida con la tragedia que encierran los personajes es lo mejor de Mihura, que para el que no lo sepa, es el encargado de que “Bienvenido Mr. Marshall” sea una gran película.
Lo dicho, Mihura dentro de mi lista de favoritos.
domingo, julio 10, 2005
La memoria del espejo
“Diríamos que siempre
todo fue así, desde aquellas
mañanas de la infancia”
El tema de las fotos es algo raro. Nadie sale bien en las fotos, o eso decimos todos. Porque a ver... ¿Quién va por ahí enseñando su D.N.I. con orgullo? Nadie. Todos decimos “¡Ni se te ocurra mirar mi D.N.I.!”. El otro día fui con mi hermana a renovar el D.N.I. y como todo hijo de vecino, nos hicimos las fotos de rigor en el fotomatón de enfrente, un sitio estratégico para poner un fotomatón que nunca hace las fotos bien: o salen demasiado claras, o demasiado oscuras, o te cortan la frente.
El caso es que nos metemos en el fotomatón, primero yo, y selecciono, selecciono, y vuelvo a seleccionar. Al cabo de tres o cuatro selecciones más, me dice una chica muy amable (a la que le deben de haber pagado una pasta por poner su voz a estas máquinas infernales, pues todo el mundo que sale de un fotomatón y ve su foto, dice algo sobre la madre de la pobre chica), me dice que me van a hacer tres fotos para que después elija. Y empieza a decirme: “su foto se hará en 3....... 2........ 1........” y se oye el sonido de echar una foto. “3..... 2....... 1......” y sonido de foto. Y por último “3........... 2............ 1.........” y sonido de foto.
Esto estaría bien si alguien tiene una amplia experiencia en fotomatones, pero como el común de los mortales solemos evitar esas máquinas salvo en los documentos oficiales, nadie puede presumir de tener experiencia en ellas. Y es que este sistema tiene una pega. En la primera foto, te pilla un poco de improviso, y sales con cara seria y los ojos de sorpresa. En la segunda te dices a ti mismo: “en esta sonrío”, pero mientras lo piensas y lo haces, te echan la foto; y en la tercera estás cansado de tantas fotos y te da igual cómo salir, total, ya tienes dos fotos hechas donde elegir.
Pero te arrepientes cuando ves las tres fotos. En la primera sales con la cara seria más conocida como “típica foto de D.N.I.” En la segunda sales con una medio sonrisa de gilipollas en la que la gente que pueda verla diga “¿Qué hace esta tía sonriendo a un fotomatón?”. Y en la tercera, sales con cara de mala hostia y empezando a acordarte de la madre de la pobre chica que pone su voz al fotomatón. Así que haces lo que todo el mundo: coges la foto Nº1 más conocida como “la típica foto de D.N.I.”; sales de la máquina, te acuerdas de la madre de la chica de la voz, y vas a comisaría a esperar la cola que se ha formado mientras estabas haciéndote la foto.
Pero lo que no sabe la gente, es que todo este proceso, está altamente planificado. ¿Por quién? Por el mismo Estado. Y esto lo descubrí en la susodicha cola. A ver... ¿Por qué todo el mundo elige la foto Nº1? Porque la policía conoce muy bien la psicología de la gente que entra en estas máquinas. ¿Y por qué quieren que elijas la foto Nº1? Pues porque si la policía entra en tu casa para detenerte a las tres de la mañana, primero miran tu ficha, y ven esa foto, y cuando entran en tu casa, y te despiertas acojonado por ver a un montón de hombres de uniforme apuntándote con sus armas reglamentarias, no les miras con cara de sonrisa de gilipollas a una máquina como en la foto Nº2, ni tienes cara de aburrimiento y mala hostia que tienes en la foto Nº3; sino que tienes la cara de la foto Nº1: serio por haberte despertado, desorientado por ser la primera foto, y con cara de sorpresa por haberte despertado la policía a las tres de la mañana. Así es como reconocen que eres tú. ¿Y porqué salen las fotos tan claras o tan oscuras? Pues porque o te pillan a oscuras en tu habitación, o te enfocan con las linternas de la policía. Así no hay duda de que uno es uno mismo.
Si ya decía yo que todo esto del fotomatón es una estrategia del Gobierno. Otro día os hablaré sobre cómo se las ingenian para que en la foto del carnet de conducir todos tengamos cara de borrachos.
todo fue así, desde aquellas
mañanas de la infancia”
El tema de las fotos es algo raro. Nadie sale bien en las fotos, o eso decimos todos. Porque a ver... ¿Quién va por ahí enseñando su D.N.I. con orgullo? Nadie. Todos decimos “¡Ni se te ocurra mirar mi D.N.I.!”. El otro día fui con mi hermana a renovar el D.N.I. y como todo hijo de vecino, nos hicimos las fotos de rigor en el fotomatón de enfrente, un sitio estratégico para poner un fotomatón que nunca hace las fotos bien: o salen demasiado claras, o demasiado oscuras, o te cortan la frente.
El caso es que nos metemos en el fotomatón, primero yo, y selecciono, selecciono, y vuelvo a seleccionar. Al cabo de tres o cuatro selecciones más, me dice una chica muy amable (a la que le deben de haber pagado una pasta por poner su voz a estas máquinas infernales, pues todo el mundo que sale de un fotomatón y ve su foto, dice algo sobre la madre de la pobre chica), me dice que me van a hacer tres fotos para que después elija. Y empieza a decirme: “su foto se hará en 3....... 2........ 1........” y se oye el sonido de echar una foto. “3..... 2....... 1......” y sonido de foto. Y por último “3........... 2............ 1.........” y sonido de foto.
Esto estaría bien si alguien tiene una amplia experiencia en fotomatones, pero como el común de los mortales solemos evitar esas máquinas salvo en los documentos oficiales, nadie puede presumir de tener experiencia en ellas. Y es que este sistema tiene una pega. En la primera foto, te pilla un poco de improviso, y sales con cara seria y los ojos de sorpresa. En la segunda te dices a ti mismo: “en esta sonrío”, pero mientras lo piensas y lo haces, te echan la foto; y en la tercera estás cansado de tantas fotos y te da igual cómo salir, total, ya tienes dos fotos hechas donde elegir.
Pero te arrepientes cuando ves las tres fotos. En la primera sales con la cara seria más conocida como “típica foto de D.N.I.” En la segunda sales con una medio sonrisa de gilipollas en la que la gente que pueda verla diga “¿Qué hace esta tía sonriendo a un fotomatón?”. Y en la tercera, sales con cara de mala hostia y empezando a acordarte de la madre de la pobre chica que pone su voz al fotomatón. Así que haces lo que todo el mundo: coges la foto Nº1 más conocida como “la típica foto de D.N.I.”; sales de la máquina, te acuerdas de la madre de la chica de la voz, y vas a comisaría a esperar la cola que se ha formado mientras estabas haciéndote la foto.
Pero lo que no sabe la gente, es que todo este proceso, está altamente planificado. ¿Por quién? Por el mismo Estado. Y esto lo descubrí en la susodicha cola. A ver... ¿Por qué todo el mundo elige la foto Nº1? Porque la policía conoce muy bien la psicología de la gente que entra en estas máquinas. ¿Y por qué quieren que elijas la foto Nº1? Pues porque si la policía entra en tu casa para detenerte a las tres de la mañana, primero miran tu ficha, y ven esa foto, y cuando entran en tu casa, y te despiertas acojonado por ver a un montón de hombres de uniforme apuntándote con sus armas reglamentarias, no les miras con cara de sonrisa de gilipollas a una máquina como en la foto Nº2, ni tienes cara de aburrimiento y mala hostia que tienes en la foto Nº3; sino que tienes la cara de la foto Nº1: serio por haberte despertado, desorientado por ser la primera foto, y con cara de sorpresa por haberte despertado la policía a las tres de la mañana. Así es como reconocen que eres tú. ¿Y porqué salen las fotos tan claras o tan oscuras? Pues porque o te pillan a oscuras en tu habitación, o te enfocan con las linternas de la policía. Así no hay duda de que uno es uno mismo.
Si ya decía yo que todo esto del fotomatón es una estrategia del Gobierno. Otro día os hablaré sobre cómo se las ingenian para que en la foto del carnet de conducir todos tengamos cara de borrachos.
lunes, junio 20, 2005
Disputa del alma y el cuerpo
“al cuerpo dixo ell alma: de ti lieuo ma[la] fama,
tot siempret' maldizre, ca por ti penare,”
MENTE: La noche, mi momento del día favorito. En ella puedo navegar, dejarme llevar, utilizar todo mi potencial sin que ese pesado del cuerpo se interponga. Pero que a gusto estoy sin las limitaciones de algo terrenal. Morir, dormir, tal vez soñar...
CUERPO: La noche, mi momento del día favorito. Puedo descansar, sin necesidad de moverme, sin que esa pesada de la mente me esté dando órdenes todo el día. Pero que a gusto se está sin tener que ir de aquí para allá. Sólo respirando y descansando. ¡Ah, el descanso...!
MENTE: Por fin se me da tregua para ser lo que quiera. Esta noche haré creer a mi dueña que estamos en las montañas de Sudamérica, perseguidos por una tribu de indígenas caníbales. Espero que entienda que las montañas significan las dificultades con las que se va a encontrar en los días próximos; que los caníbales se refieren a los aspectos más duros de la vida, y que la huída fácil simboliza una salida fácil a esos problemas.
CUERPO: ¿Qué hago yo corriendo por las montañas de Sudamérica? ¡Si nunca he estado en Sudamérica! Vaya, me persiguen. Ahora recuerdo. Vine aquí la semana pasada, y estuve en una excavación... no, era una especie de investigación de la flora... vaya, debí de meterme con quien no debía, porque me persiguen unos...¡serán salvajes! A correr toca... y yo que quería descansar.
MENTE: Que sueño más poético me está quedando. Creo que pondré unas violetas azules a un lado del camino, a ver cómo reacciona mi dueña dentro del sueño... lo que yo creía, coge una.
CUERPO: Arf... arf... con estos salvajes detrás mía... arf... arf... no hay quien escape. Si pudiera encontrar... ¿qué es eso? ¿Unas violetas azules? Cogeré una. Seguro que son importantes. ¿Por qué iban a estar al lado del camino si no lo fueran?
MENTE: Pero qué predecible es mi dueña... Esto empieza a ser aburrido. Le daré un giro a esto. ¿A dónde podría llevármela ahora?
CUERPO: Pero... ¿Qué hago yo en un aeropuerto, vestido como si saliera de una película de Humphrey Bogart? Supongo que escapé de los salvajes, y he logrado traer la flor azul a mi contacto. Ya sabía yo que iba a ser importante. La apretaré fuerte, no se me vaya a perder.
MENTE: Esto es lo que yo llamo un cambio radical. Pero qué bien me lo estoy pasando. Un aeropuerto, no sé cómo no se me había ocurrido antes. El volar, simboliza el escapar de la realidad, y el hecho de estar en un aeropuerto, simboliza una próxima madurez en la vida de la persona... Espero que mi dueña sepa interpretar esto. Ahora el toque final.
CUERPO: Tengo que esperar. Pronto llegará un hombre con chaqueta roja, y a él le daré la flor... Ahí está.
MENTE: Pero... ¿Qué es esto? ¿Un hombre con chaqueta roja? ¡Eso no lo he puesto yo ahí! Seguro que el Cuerpo ya está interfiriendo en mis asuntos. Voy a despertar.
CUERPO: Se acerca... Ya casi ha llegado... Estira la mano... Estoy a punto de darle la violeta azul... ¿¡Qué es esto!? ¡Mi contacto ha desaparecido! ¿Dónde estoy ahora? Parece que estoy acostado...
MENTE: Relájate, Cuerpo, acabamos de despertarnos. Todo ha sido un sueño.
CUERPO: ¿¡Quién te manda a ti despertarme!? Estaba a punto de darle la violeta azul al hombre, ya casi lo tenía...
MENTE: Te he despertado porque un sueño que llega hasta el final, es frustrante. Es mejor despertar antes de que acabe.
CUERPO: ¿Y a ti quién te ha enseñado eso? Que es mejor despertarse... ¡Siempre dices lo mismo! Al menos aún tengo la violeta azul agarrada en la mano... ¿Qué? ¿a dónde ha ido?
MENTE: Se ha quedado dentro del sueño, donde debe estar. No puedes sacar nada de los sueños, son las reglas.
CUERPO: Me gustaría saber a mí quién hizo esas reglas. Seguro que no era ningún cuerpo. Siempre me despierto dolorido, y me duele la mano de apretar la dichosa flor.
MENTE: (ríe por lo bajo)
CUERPO: Así que te divierte, muy bonito. Siempre me engañas. Soy yo el más fuerte de los dos. Sin mí, tú no serías nada.
MENTE: Y sin mí, tú estarías perdido.
CUERPO: Me gustaría ver eso. Prepotente...
MENTE: ¿Qué me has llamado?
CUERPO: ¡Sabelotodo!
MENTE: Quien se pica, ajos come.
CUERPO: ...
MENTE: Y ahora se calla... ¡Todas las noches la misma discusión! Que si me has despertado, que si hoy una pesadilla, que si amanezco dolorido... Si no fueras tan ingenuo, no te lo creerías todo, y no tendríamos mayores problemas a la hora de aceptar los sueños.
CUERPO: Estoy cansado. ¿Te importaría dejarme dormir un rato más? Como tu te pasas todo el día sin hacer nada...
MENTE: Que equivocado estás. Pero, ¿sabes? En lo de dormir un rato más estoy de acuerdo. Me duele la cabeza. Esto de crear sueños distintos cada noche, es agotador. Pero qué a gusto se está sin tener que pensar en nada... Creo que me dejaré de sueños durante un rato, intentaré quedarme en blanco...
CUERPO: En realidad te encanta tomarme el pelo. Bufff... pero que a gusto estoy en esta postura. Así, descansando... sin correr delante de ningún salvaje... sólo pensar en descansar, y dormir... tal vez soñar.
tot siempret' maldizre, ca por ti penare,”
MENTE: La noche, mi momento del día favorito. En ella puedo navegar, dejarme llevar, utilizar todo mi potencial sin que ese pesado del cuerpo se interponga. Pero que a gusto estoy sin las limitaciones de algo terrenal. Morir, dormir, tal vez soñar...
CUERPO: La noche, mi momento del día favorito. Puedo descansar, sin necesidad de moverme, sin que esa pesada de la mente me esté dando órdenes todo el día. Pero que a gusto se está sin tener que ir de aquí para allá. Sólo respirando y descansando. ¡Ah, el descanso...!
MENTE: Por fin se me da tregua para ser lo que quiera. Esta noche haré creer a mi dueña que estamos en las montañas de Sudamérica, perseguidos por una tribu de indígenas caníbales. Espero que entienda que las montañas significan las dificultades con las que se va a encontrar en los días próximos; que los caníbales se refieren a los aspectos más duros de la vida, y que la huída fácil simboliza una salida fácil a esos problemas.
CUERPO: ¿Qué hago yo corriendo por las montañas de Sudamérica? ¡Si nunca he estado en Sudamérica! Vaya, me persiguen. Ahora recuerdo. Vine aquí la semana pasada, y estuve en una excavación... no, era una especie de investigación de la flora... vaya, debí de meterme con quien no debía, porque me persiguen unos...¡serán salvajes! A correr toca... y yo que quería descansar.
MENTE: Que sueño más poético me está quedando. Creo que pondré unas violetas azules a un lado del camino, a ver cómo reacciona mi dueña dentro del sueño... lo que yo creía, coge una.
CUERPO: Arf... arf... con estos salvajes detrás mía... arf... arf... no hay quien escape. Si pudiera encontrar... ¿qué es eso? ¿Unas violetas azules? Cogeré una. Seguro que son importantes. ¿Por qué iban a estar al lado del camino si no lo fueran?
MENTE: Pero qué predecible es mi dueña... Esto empieza a ser aburrido. Le daré un giro a esto. ¿A dónde podría llevármela ahora?
CUERPO: Pero... ¿Qué hago yo en un aeropuerto, vestido como si saliera de una película de Humphrey Bogart? Supongo que escapé de los salvajes, y he logrado traer la flor azul a mi contacto. Ya sabía yo que iba a ser importante. La apretaré fuerte, no se me vaya a perder.
MENTE: Esto es lo que yo llamo un cambio radical. Pero qué bien me lo estoy pasando. Un aeropuerto, no sé cómo no se me había ocurrido antes. El volar, simboliza el escapar de la realidad, y el hecho de estar en un aeropuerto, simboliza una próxima madurez en la vida de la persona... Espero que mi dueña sepa interpretar esto. Ahora el toque final.
CUERPO: Tengo que esperar. Pronto llegará un hombre con chaqueta roja, y a él le daré la flor... Ahí está.
MENTE: Pero... ¿Qué es esto? ¿Un hombre con chaqueta roja? ¡Eso no lo he puesto yo ahí! Seguro que el Cuerpo ya está interfiriendo en mis asuntos. Voy a despertar.
CUERPO: Se acerca... Ya casi ha llegado... Estira la mano... Estoy a punto de darle la violeta azul... ¿¡Qué es esto!? ¡Mi contacto ha desaparecido! ¿Dónde estoy ahora? Parece que estoy acostado...
MENTE: Relájate, Cuerpo, acabamos de despertarnos. Todo ha sido un sueño.
CUERPO: ¿¡Quién te manda a ti despertarme!? Estaba a punto de darle la violeta azul al hombre, ya casi lo tenía...
MENTE: Te he despertado porque un sueño que llega hasta el final, es frustrante. Es mejor despertar antes de que acabe.
CUERPO: ¿Y a ti quién te ha enseñado eso? Que es mejor despertarse... ¡Siempre dices lo mismo! Al menos aún tengo la violeta azul agarrada en la mano... ¿Qué? ¿a dónde ha ido?
MENTE: Se ha quedado dentro del sueño, donde debe estar. No puedes sacar nada de los sueños, son las reglas.
CUERPO: Me gustaría saber a mí quién hizo esas reglas. Seguro que no era ningún cuerpo. Siempre me despierto dolorido, y me duele la mano de apretar la dichosa flor.
MENTE: (ríe por lo bajo)
CUERPO: Así que te divierte, muy bonito. Siempre me engañas. Soy yo el más fuerte de los dos. Sin mí, tú no serías nada.
MENTE: Y sin mí, tú estarías perdido.
CUERPO: Me gustaría ver eso. Prepotente...
MENTE: ¿Qué me has llamado?
CUERPO: ¡Sabelotodo!
MENTE: Quien se pica, ajos come.
CUERPO: ...
MENTE: Y ahora se calla... ¡Todas las noches la misma discusión! Que si me has despertado, que si hoy una pesadilla, que si amanezco dolorido... Si no fueras tan ingenuo, no te lo creerías todo, y no tendríamos mayores problemas a la hora de aceptar los sueños.
CUERPO: Estoy cansado. ¿Te importaría dejarme dormir un rato más? Como tu te pasas todo el día sin hacer nada...
MENTE: Que equivocado estás. Pero, ¿sabes? En lo de dormir un rato más estoy de acuerdo. Me duele la cabeza. Esto de crear sueños distintos cada noche, es agotador. Pero qué a gusto se está sin tener que pensar en nada... Creo que me dejaré de sueños durante un rato, intentaré quedarme en blanco...
CUERPO: En realidad te encanta tomarme el pelo. Bufff... pero que a gusto estoy en esta postura. Así, descansando... sin correr delante de ningún salvaje... sólo pensar en descansar, y dormir... tal vez soñar.
domingo, junio 19, 2005
La luz es como el agua.
“La noche del miércoles, como todos los miércoles, los padres se fueron al cine. Los niños, dueños y señores de la casa, cerraron puertas y ventanas, y rompieron la bombilla encendida de una lámpara de la sala. Un chorro de luz dorada y fresca como el agua empezó a salir de la bombilla rota, y lo dejaron correr hasta que el nivel llego a cuatro palmos. Entonces cortaron la corriente, sacaron el bote, y navegaron a placer por entre las islas de la casa.”
“Cierra los ojos. Ahora presta atención. Escucha los sonidos que flotan por la habitación. Ahora quiero que imagines que estás en una sala. Una sala de cine. Eres el único espectador. Es uno de esos enormes cines antiguos. Miras a tu alrededor y ves una gran sala vacía. Te das cuenta de que las paredes de la sala están pintadas de negro. Los asientos, tapizados de negro. La sala está completamente a oscuras, y sólo puedes ver una cosa: la pantalla blanca. Aparecen unas letras en la pantalla. Son gruesas y negras pero están desenfocadas, así que empiezas a acercarte hacia ellas intentando leerlas. Ahora estás muy a gusto. Es tu sillón preferido. Te acercas cada vez más mirando las letras. Estás relajado, tus piernas están relajadas. Sientes que tus brazos pesan más. Estás tan cerca que casi puedes leer las letras. Empiezan a enfocarse. Forman la palabras “dormir”. Duerme.”
(Imaginación es no poder resistirse a estar por un momento en ese cine.)
Este texto, sacado de una película, describe con ejemplos, qué es la imaginación. ¿Cuántos de vosotros no os habéis imaginado en ese cine antiguo? Y es que la imaginación es muy poderosa. Dicen que si un niño coge la costumbre de leer, adquiere la facultad de tener una gran imaginación. Supongo que es así, porque todas las personas que tienen trabajos creativos, suelen ser grandes lectores.
En mi caso, según dicen, tengo mucha imaginación. Eso se ve sobre todo en mis sueños. Y es que yo sueño en 35 mm. Mis sueños tienen distinta fotografía entre ellos, banda sonora propia, distintos tipos de planos durante el transcurso de cada uno, y todo lo que puede tener una película normal y corriente. No sé si es debido a mi imaginación, o a mi obsesión por el cine, que también puede ser, porque además de todas estas cosas, suelen aparecer actores y directores famosos. Sin ir más lejos, la otra noche soñé con una especie de polígono industrial en el que vivían muchas personalidades del mundo del cine, pero sólo recuerdo a Harrison Ford y a Gary Oldman (supongo que sólo les recuerdo a ellos porque sabía que a la noche siguiente iban a dar en televisión “Air Force One”). Anoche soñé que veía una película, con su argumento completo e incluso títulos de crédito al acabar.
(Imaginación es no poder controlar los sueños que se tienen estando despierto.)
Y es que el cine, también refuerza la imaginación, según mi parecer. Estoy de acuerdo en que con un libro tienes que usar más la imaginación, porque el escritor te da las imágenes, y tienes que recrearlas por ti mismo; y al llevarlo al cine, tienes que tener cuidado, porque lo que tú hayas imaginado, puede que no sea igual que lo que hayan imaginado el resto de personas que han leído lo mismo (nota dedicada a Peter Jackson: la torre del Abismo de Helm, está al otro lado; los puertos grises son más majestuosos; y por cierto, Sombragris se llama así por un motivo muy concreto). Pero, ¿quién dice que en el cine no haga falta utilizar también la imaginación?
Pondré un ejemplo muy concreto: Star Wars, Episodio III, La venganza de los Sith (sí, al final yo también he picado en hablar de esta película). ¿Quién, que haya visto la trilogía original, no se ha imaginado cómo sería el paso al lado oscuro de Vader? ¿O la caída de los Jedis? ¿O la separación de los gemelos? Pues por mucho que yo me haya imaginado, nunca alcancé a lo que Lucas tenía pensado. La orden 66 es... impresionante, y el final...
(Imaginación es luchar con espada láser con cualquier cosa que se parezca remotamente a una espada láser original.)
Y es que cómo me gusta la idea de una película en la que todos los espectadores saben que los buenos no pueden ganar al final. Deberían aprender algunos directores, que a veces no importa tanto lo que pase, como la forma de contarlo. A veces los espectadores no queremos sorpresa final, ni preguntarnos qué pasará a continuación, sino ver cómo nos cuentan lo que ya sabemos que va a pasar.
Otro ejemplo: Moulin Rouge, la única película que te cuentan lo que va a pasar tres minutos antes de que pase, y no importa en absoluto. Para los que hayan visto la película y no recuerden a qué me refiero: “Mañana ensayaremos la escena de... ¡Los amantes son descubiertos!”. Y para los muy, muy despistados, que vean de nuevo el número musical de “Spectacular, spectacular” que aparece casi al principio de la película.
(Imaginación es saber cómo va a continuar una historia que el autor dejó a medias.)
Lo cual hace que me pregunte: ¿Por qué me cabreó tanto las dos últimas partes de El señor de los anillos, y me gustó tanto La venganza de los Sith o Harry Potter y el prisionero de Azkaban o Chocolat? ¿Tendrá que ver algo la imaginación con esto?
Fuera del cine, estoy enganchada a la saga del Final Fantasy, el VIII, por ahora. Es un videojuego con su historia, sus batallas, sus juegos de cartas... ¡Pero los personajes son reales! Al menos para mí. Ya he comentado por ahí que los personajes para mí son tan reales como yo misma. ¿Quién me dice que en un mundo paralelo no van por ahí Squall, Rinoa, Quistis y sus Guardian Force intentando liberar al mundo de la amenaza que producen las brujas? ¿Quién me dice a mí que en Inglaterra no pueda haber un castillo dedicado al estudio de la magia? ¿Quién me dice a mí que hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana no ocurriera lo que Lucas dice que ocurrió?
(Imaginación es saber que hay una pequeña posibilidad de que lo que ocurre en esas historias, puede haber sido real.)
Y para finalizar, he buscado en el diccionario de la RAE lo que significa “imaginación” y he encontrado lo siguiente: “Facultad del alma que representa las imágenes de las cosas reales o ideales”.
Pero los que me rodean, también me lo han definido:
“En mi imaginación cabe cualquier posibilidad.” (Sonia)
“La imaginación es eso que hace que me lo pase tan bien leyendo, y tan mal en una noche de tormenta a solas.” (Isa)
“La imaginación es lo contrario al estreñimiento mental.” (Eugenio)
Y para mí, “la imaginación es ingobernable.”
“Cierra los ojos. Ahora presta atención. Escucha los sonidos que flotan por la habitación. Ahora quiero que imagines que estás en una sala. Una sala de cine. Eres el único espectador. Es uno de esos enormes cines antiguos. Miras a tu alrededor y ves una gran sala vacía. Te das cuenta de que las paredes de la sala están pintadas de negro. Los asientos, tapizados de negro. La sala está completamente a oscuras, y sólo puedes ver una cosa: la pantalla blanca. Aparecen unas letras en la pantalla. Son gruesas y negras pero están desenfocadas, así que empiezas a acercarte hacia ellas intentando leerlas. Ahora estás muy a gusto. Es tu sillón preferido. Te acercas cada vez más mirando las letras. Estás relajado, tus piernas están relajadas. Sientes que tus brazos pesan más. Estás tan cerca que casi puedes leer las letras. Empiezan a enfocarse. Forman la palabras “dormir”. Duerme.”
(Imaginación es no poder resistirse a estar por un momento en ese cine.)
Este texto, sacado de una película, describe con ejemplos, qué es la imaginación. ¿Cuántos de vosotros no os habéis imaginado en ese cine antiguo? Y es que la imaginación es muy poderosa. Dicen que si un niño coge la costumbre de leer, adquiere la facultad de tener una gran imaginación. Supongo que es así, porque todas las personas que tienen trabajos creativos, suelen ser grandes lectores.
En mi caso, según dicen, tengo mucha imaginación. Eso se ve sobre todo en mis sueños. Y es que yo sueño en 35 mm. Mis sueños tienen distinta fotografía entre ellos, banda sonora propia, distintos tipos de planos durante el transcurso de cada uno, y todo lo que puede tener una película normal y corriente. No sé si es debido a mi imaginación, o a mi obsesión por el cine, que también puede ser, porque además de todas estas cosas, suelen aparecer actores y directores famosos. Sin ir más lejos, la otra noche soñé con una especie de polígono industrial en el que vivían muchas personalidades del mundo del cine, pero sólo recuerdo a Harrison Ford y a Gary Oldman (supongo que sólo les recuerdo a ellos porque sabía que a la noche siguiente iban a dar en televisión “Air Force One”). Anoche soñé que veía una película, con su argumento completo e incluso títulos de crédito al acabar.
(Imaginación es no poder controlar los sueños que se tienen estando despierto.)
Y es que el cine, también refuerza la imaginación, según mi parecer. Estoy de acuerdo en que con un libro tienes que usar más la imaginación, porque el escritor te da las imágenes, y tienes que recrearlas por ti mismo; y al llevarlo al cine, tienes que tener cuidado, porque lo que tú hayas imaginado, puede que no sea igual que lo que hayan imaginado el resto de personas que han leído lo mismo (nota dedicada a Peter Jackson: la torre del Abismo de Helm, está al otro lado; los puertos grises son más majestuosos; y por cierto, Sombragris se llama así por un motivo muy concreto). Pero, ¿quién dice que en el cine no haga falta utilizar también la imaginación?
Pondré un ejemplo muy concreto: Star Wars, Episodio III, La venganza de los Sith (sí, al final yo también he picado en hablar de esta película). ¿Quién, que haya visto la trilogía original, no se ha imaginado cómo sería el paso al lado oscuro de Vader? ¿O la caída de los Jedis? ¿O la separación de los gemelos? Pues por mucho que yo me haya imaginado, nunca alcancé a lo que Lucas tenía pensado. La orden 66 es... impresionante, y el final...
(Imaginación es luchar con espada láser con cualquier cosa que se parezca remotamente a una espada láser original.)
Y es que cómo me gusta la idea de una película en la que todos los espectadores saben que los buenos no pueden ganar al final. Deberían aprender algunos directores, que a veces no importa tanto lo que pase, como la forma de contarlo. A veces los espectadores no queremos sorpresa final, ni preguntarnos qué pasará a continuación, sino ver cómo nos cuentan lo que ya sabemos que va a pasar.
Otro ejemplo: Moulin Rouge, la única película que te cuentan lo que va a pasar tres minutos antes de que pase, y no importa en absoluto. Para los que hayan visto la película y no recuerden a qué me refiero: “Mañana ensayaremos la escena de... ¡Los amantes son descubiertos!”. Y para los muy, muy despistados, que vean de nuevo el número musical de “Spectacular, spectacular” que aparece casi al principio de la película.
(Imaginación es saber cómo va a continuar una historia que el autor dejó a medias.)
Lo cual hace que me pregunte: ¿Por qué me cabreó tanto las dos últimas partes de El señor de los anillos, y me gustó tanto La venganza de los Sith o Harry Potter y el prisionero de Azkaban o Chocolat? ¿Tendrá que ver algo la imaginación con esto?
Fuera del cine, estoy enganchada a la saga del Final Fantasy, el VIII, por ahora. Es un videojuego con su historia, sus batallas, sus juegos de cartas... ¡Pero los personajes son reales! Al menos para mí. Ya he comentado por ahí que los personajes para mí son tan reales como yo misma. ¿Quién me dice que en un mundo paralelo no van por ahí Squall, Rinoa, Quistis y sus Guardian Force intentando liberar al mundo de la amenaza que producen las brujas? ¿Quién me dice a mí que en Inglaterra no pueda haber un castillo dedicado al estudio de la magia? ¿Quién me dice a mí que hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana no ocurriera lo que Lucas dice que ocurrió?
(Imaginación es saber que hay una pequeña posibilidad de que lo que ocurre en esas historias, puede haber sido real.)
Y para finalizar, he buscado en el diccionario de la RAE lo que significa “imaginación” y he encontrado lo siguiente: “Facultad del alma que representa las imágenes de las cosas reales o ideales”.
Pero los que me rodean, también me lo han definido:
“En mi imaginación cabe cualquier posibilidad.” (Sonia)
“La imaginación es eso que hace que me lo pase tan bien leyendo, y tan mal en una noche de tormenta a solas.” (Isa)
“La imaginación es lo contrario al estreñimiento mental.” (Eugenio)
Y para mí, “la imaginación es ingobernable.”
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